Triunfo de Repsol YPF: podrá explorar la laguna de Llancanelo
Después de casi tres años de estudios, polémicas y discusiones sobre su conveniencia, el Gobierno de Mendoza aprobó y difundió la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) para la exploración intensiva, por parte de la empresa Repsol-YPF, de los yacimientos de la laguna malargüina de Llancanelo. El humedal Llancanelo, ubicado a 60 kilómetros de la ciudad de Malargüe, es uno de los más importantes reservorios de avifauna de Mendoza y –según las estimaciones de Repsol– contiene la mitad de las reservas de petróleo de la provincia. La reserva natural de gran belleza y riqueza en cuanto a fauna y flora, provocaba muchos reparos sobre qué haría la petrolera en el lugar. La responsabilidad de la autorización le cabe a la subsecretaria provincial de Medio Ambiente, Laura Fagot, quien se reunió con el ministro de Obras Públicas mendocino, Diego Grau, responsable legal más importante de la decisión de explorar Llancanelo. Para cubrirse ante cualquier reclamo posterior de los grupos ambientalistas, Grau y Fagot crearon la Unidad de Gestión Ambiental Llancanelo para monitorear en forma permanente los trabajos, y con dos cláusulas gatillo de corte inmediato de explotación en caso de detectarse algún tipo de contaminación y sólo cinco de los ocho pozos en los que la petrolera aspiraba extraer crudo. Repsol anunció su predisposición a empezar cuanto antes los trabajos. La empresa especula con que podrá extraer en toda la explotación alrededor de 35 millones de barriles, cuando hoy extrae 1 millón de barriles por día en los 20 países en los que trabaja alrededor del mundo. Acerca de la mano de obra, el compromiso que asumió a mediados de diciembre, cuando la autorización era inminente, fue trabajar con 30 personas con relación de dependencia y con más de 150 contratistas. Según Repsol, el plan exploratorio de cinco pozos tendrá una inversión de aproximadamente US$ 7 millones. La explotación estuvo demorada más de dos años por haberse detectado un posible caso de contaminación en un pozo de agua del lugar y una serie de trámites burocráticos complicó la autorización, que estaba prevista para mediados de octubre. En 2000 la petrolera presentó un estudio de impacto ambiental, previo al denominado Plan de Acción II, para explotar ocho pozos –seis viejos y dos nuevos– aplicando una nueva tecnología de pozos horizontales y remplazar así las tradicionales cigüeñas. Tiempo después, la contaminación en el pozo de agua Nº1 demoró la autorización oficial y se desencadenaron muchísimas denuncias de ambientalistas por el peligro que correría la zona. Para el gobernador Roberto Iglesias, Llancanelo es calve, no tanto por los ingresos que Mendoza tendrá en concepto de regalías en 2003 (los royalties por la explotación de la laguna no están contemplados en los $ 390 millones de Presupuesto de este año, sino por "el clima de negocios" que se quiere instalar con la posibilidad de que lleguen otras inversiones a largo plazo.
