Gueiler, cuya vida corrió riesgo en marzo de 1980, cuando un oficial borracho intentó matarla en su alcoba presidencial, en la residencia oficial de la barriada de San Jorge, eligió entregar el poder a García Mesa, que ya había desatado una carnicería en La Paz y otras ciudades de Bolivia.
Enrolada en el ala izquierdista del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), que promovió la revolución popular de 1952, Gueiler fue diputada en el Congreso instalado en 1979, apuntalada por el Frente Revolucionario de Izquierda, partido del que fue titular.
Autora de dos libros, entre ellos "Mi pasión de lideresa", en el que narró su vida política, la ex mandataria se había casado con un oficial paraguayo a quien, muy joven, conoció en los estertores de la llamada Guerra del Chaco, que enfrentó a Bolivia y Paraguay entre 1932 y 1935.
Después del golpe en el que fue derrocada debió exiliarse, fue luego embajadora en Colombia y en Venezuela, y en 1993 se retiró de la vida política.
El gobierno de Evo Morales lamentó este martes (10/5) la muerte, expresó sus condolencias a la familia y anunció que "se cumplirán en su honor todos los actos protocolares propios de una luchadora social".
El vocero del Ejecutivo, Iván Canelas, anunció la realización de homenajes póstumos en la Asamblea Legislativa y en el Palacio de Gobierno.