Los ministros de Macri: Rodríguez Larreta, la biografía de un hombre 'no tan PRO'
El lunes publicamos una nota en la cual afirmábamos que según el diario '
En efecto, en los años '90, fue gerente general de la Administración Nacional de Seguridad Social (Anses), entre 1995 y 1998, y fue subsecretario de Políticas Sociales de la Nación, en 1998. Con la llegada de Fernando de la Rúa al poder, fue interventor en el PAMI, presidente del Instituto de Previsión Social de la provincia de Buenos Aires, subsecretario de Políticas Sociales y director general de la DGI.
Pero, antes de adentrarnos en el polémico currículum (o 'prontuario'), recordemos que Rodríguez Larreta es la mano derecha de Macri en cuestiones políticas (en referencia a acuerdos con otras fuerzas, armado de listas, entre otros) y trabajador de tiempo completo para el partido.
Pero, ¿cómo llegó el ex funcionario de Menem y De la Rúa a las huestes Macri?
Aclaremos que Rodríguez Larreta no es el 'gran' amigo de Macri, aunque es cercano a él. Lo conoció durante su juventud en los partidos de fútbol que se armaban en la quinta de los Macri. Lo convocó en 2001 para trabajar en el espacio político que comenzaba entonces a formar. Y en el 2003 fue compañero de fórmula de Macri, y saltó a la vicepresidencia de Compromiso para el Cambio.
Entonces se dedicó a colocar a varios de sus dirigentes en puestos claves, varios de los cuales lograron buenos lugares en la lista de candidatos a legislador de Pro. Durante las negociaciones por esa lista quedó expuesta su disputa con Gabriela Michetti.
También mantiene enemigos en Recrear, donde varios lo acusaron de haber movilizado punteros para inmiscuirse en la última interna.
Pero las 'grandes hazañas' de Rodríguez Larreta se produjeron mientras manejaba los tres presupuestos más importantes de la administración: la Anses, el PAMI y la DGI, en los años mencionados.
Obtuvo denuncias judiciales, aunque nunca fue procesado. El piquetero K Luis D´Elía lo acusó en pleno debate televisivo de ser "un chorro" y un "delincuente". Rodríguez Larreta lo querelló.
El dirigente macrista quedó imputado en la causa por el presunto manejo irregular de un fondo fiduciario para financiar a PYMES durante el gobierno de la Alianza y los primeros tiempos de la gestión de Eduardo Duhalde.
Canicoba Corral investigó las presuntas irregularidades en la administración del Fondo Nacional de Capital Social (FONCAP), creado para gestionar préstamos para desarrollar pequeños emprendimientos. En el expediente también fueron imputados la ex ministra de Desarrollo Social, Graciela Fernández Meijide, y los también ex funcionarios Juan Pablo Cafiero y Eduardo Amadeo.
Pero hay varios personajes entorno a él (acusado por malversación de fondos), que tampoco pueden ser santos de la devoción de alguien, entre ellos, la 'sobornadora' de periodistas Gladys González, directora del Banco Ciudad, denunciada por la '
"La elección fue beneficiosa para Grasso porque logró el aval de Rodríguez Larreta para ser propuesto como miembro del directorio del Banco Ciudad, en representación de CpC. Pero luego ocurrió que Unión por Todos impugnó esa postulación. Al parecer Grasso había firmado una declaración jurada donde negaba tener causa o proceso judicial alguno, cuando el ingeniero habría tenido un proceso penal no resuelto, por una denuncia de estafa". Según la publicación, Rodríguez Larreta intentó defenderlo pero, finalmente, CpC debió reemplazarlo.
Sin embargo, Seijo logró, luego de las elecciones de 2003, la Secretaría de Relaciones con la Comunidad del bloque de CpC en la Legislatura porteña. Se encontró entonces con la presidente del bloque, Gabriela Michetti, surgieron los problemas y Seijo debió dejar su cargo a los pocos meses. Al parecer, existieron en el medio manejos irregulares con algún contrato.
Seijo regresó a trabajar en la Fundación Creer y Crecer, y en poco más de dos años pasó a la 2da. línea del partido a nivel nacional. En 2005 sorprendió con su nueva función de reunir 'cuadros' en la provincia de Mendoza para constituir una primera base local de CpC.
Se unió a Recrear que ya tenía personería jurídica en la provincia, aunque finalmente, se impuso una alianza con el Partido Demócrata. En las elecciones de 2005, la alianza Partido Demócrata-PRO salió 3ra, y a la Cámara de Diputados llegó el Demócrata Omar de Marchi. Para entonces, Seijo había accedido a la secretaría que actualmente ocupa en la Conducción Nacional de CpC.
Fue "Gregorio Centurión, un amigo desde hace años de Mauricio Macri, muy conocido en el negocio publicitario cuando se desempeñaba en la agencia ‘bolsera’ Fax, y quien en CpC es una suerte de auditor interno oficioso" quien descubrió algunas irregularidades y comenzó a indagar en el área de Seijo.
Según informa la revista, "Centurión le llevó todos los antecedentes a Macri, quien convocó a Rodríguez Larreta para que, con Centurión presente, se tratara el tema.
En la reunión, Rodríguez Larreta habría defendido la actuación de Seijo, pero al parecer eso no fue suficiente para Macri, quien decidió avanzar un poco más allá".
Se reunieron Mauricio Macri, Gabriela Michetti y Rodrigo Herrera Bravo como vicepresidentes del partido, y los cinco miembros del Tribunal de Disciplina; estuvo Gregorio Centurión en su papel de fiscal, y la propia Seijo; Horacio Rodríguez Larreta no concurrió. En el encuentro Centurión se refirió a un gasto "injustificado" de entre $20.000 y $25.000 en la difusión del sistema Pro-Vecino (el canal de comunicación entre los habitantes de la Ciudad y CpC- es un teléfono 0800 que apunta al asesoramiento a los porteños sobre cómo defender sus derechos); y a irregularidades en la organización de un evento de lanzamiento del partido en Córdoba, que estuvo bajo el comando de la propia Seijo. Allí, Centurión habría mencionado una sobrefacturación del 140%.
En esa reunión se acordó que se iniciaría un proceso ante el Tribunal de Disciplina. Centurión hizo su acusación formal ante el Tribunal aunque Seijo negó todos los cargos.
Finalmente, el proceso interno de Seijo se diluyó... y nunca se supo bien si fue por falta de pruebas o porque, simplemente, se lo 'dejó morir'.
De esta manera, y aunque difíciles de demostrar, abundan las causas por ‘extraños’ manejos de fondos en las cercanías de Rodríguez Larreta, quien afirma ahora que la función ejecutiva lo tienta incluso más que el mejor de los cargos legislativos.
