Detuvieron al líder de la APPO, prófugo en México
Una de las primeras medidas para paliar el problema en Oaxaca que tomó el recientemente asumido gobierno mexicano fue ordenar la detención de Flavio Sosa, líder de la APPO (Asamblea Permanente de los Pueblos de Oaxaca). Contra Flavio Sosa había una orden de aprehensión girada por un juzgado federal por los delitos de sedición, ataques a las vías generales de comunicación e incitación a la violencia. Además, había otra orden judicial para aprehenderlo por delitos del fuero común, relacionados con las movilizaciones que encabezó en la ciudad de Oaxaca durante el movimiento de la APPO y la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE). Junto al dirigente fueron detenidos Horacio Sosa (hermano de Flavio), Ignacio García y Marcelino Coache, miembros de la comisión política de la APPO, en la avenida Insurgentes Sur. La semana pasada fue detenido también otro hermano de Sosa, Erick, en Oaxaca, y trasladado al penal de máxima seguridad en Matamoros, Tamaulipas. El presidente Felipe Calderón dijo durante su discurso de asunción, que intentará facilitar el diálogo y pacificar la región, que estaba en una situación de ingobernabilidad bastante avanzada. En este sentido, Flavio Sosa manifestó hace unos días que la dirigencia de la APPO estaba en espera de confirmar una reunión hoy, con la Secretaría de Gobernación, en la que confiaban llegar a un acuerdo para detener la ola de detenciones en Oaxaca. Sosa confió en ese momento que el gobierno del presidente Felipe Calderón tendría una actitud distinta a la "mano dura" que el Vicente Fox tuvo con la APPO. Flavio Sosa fue puesto a disposición de la delegación metropolitana de la Procuraduría General de la República (PGR), en Plaza de la República. El miércoles pasado, Flavio Sosa salió de manera urgente de Oaxaca una vez que se confirmó que había una orden de aprehensión en su contra y dirigentes del movimiento popular oaxaqueño.
