La cifra también se encuentra 14 puntos por debajo del 48% que en 2019 obtuvo Alberto Fernández en ese mismo distrito.
Aunque siempre se plantean diferencias entre las elecciones presidenciales y las legislativas, por la dispersión en esta última, Pablo Romá, director de Circuitos, observó que de todos modos hay un "desgaste" del oficialismo producto de la crisis sanitaria que postergó la agenda económica, con la que el FdT hizo campaña. "El Gobierno sufrió un desgaste muy importante, que se ve reflejado en la encuesta. El Presidente tuvo que poner un impasse la resolución de los problemas económicos que venían del macrismo para atender la pandemia", analizó en declaraciones al portal LetraP.
De hecho la encuesta muestra que 24,6% de los encuestados consideró la política sanitaria como el principal eje del gobierno de Fernández en su 1er año de gestión. En cambio, las cuestiones económicas quedan relegadas en el interés del Gobierno, de acuerdo a la opinión de los consultados.
Otros datos que apoyarían ese "desgaste" son:
>El 54% considera que la situación del país es "mala" o "muy mala";
>En cuanto a las expectativas, el 50,1% cree que va a "empeorar" y el 29,8% estima que va a "mantenerse igual". Por lo tanto, el 80% no ve que la situación económica de la Argentina pueda mejorar.
>La imagen negativa de la gestión del gobierno (40%) supera a la positiva (36%). Esto se acentúa cuando se pregunta por la gestión del gobernador Axel Kicillof: 47,7% la considera "mala o muy mala", mientras que el 33,3% la considera "buena o muy buena". Un diferencial negativo de 14,4 puntos porcentuales.
Más allá de la caída de intención de voto en relación a noviembre, esta se mantiene dentro del piso histórico del kirchnerismo en el principal distrito electoral . Y si bien este capital posiciona al oficialismo en pole position, también puede resultar insuficiente a la hora de certificar una victoria.
En este sentido, Romá remarca que el Gobierno "sostiene su base kirchnerista, pero le cuesta captar votos de otros lados", a la vez que "se le escapan los votos peronistas no kirchneristas" (¿incluirá esto al elector del Frente Renovador, hoy dentro del FdT?).
Ante esta imposibilidad, la mayor fortaleza del oficialismo es la dispersión opositora y que su principal antagonista -Juntos por el Cambio- no logre remontar en el distrito clave.
El conglomerado opositor obtiene en la encuesta de enero el 24,5% de la intención de voto, un resultado por debajo del 25% de diciembre y casi 3 puntos porcentuales inferior a la medición de noviembre.
"Hay una representación de la crisis del gobierno de (Mauricio) Macri que está muy presente en la ciudadanía. Eso tiene su peso", analiza Romá. No obstante, el consultor que el respaldo a la alianza opositora suele crecer en el último tramo de la campaña electoral.
Por su parte, el resto de las fuerzas son incapaces de romper la polarización FdT-JxC. De hecho, con mayor o menor fortaleza, la 3ra opción más votada por los consultados en las 3 últimas encuestas en la provincia es "Ninguna fuerza".