Un interrogante consiste en si el afán del 100% estatal se circunscribe a YPF o alcanzará a otras empresas privatizadas en los '90, tiempos pasados que provocan tanta melancolía, por su inflación local similar a la internacional, sus inversiones directas abundantes, sus préstamos hipotecarias a 30 años, el acceso a los dólares sin restricciones... hasta el Finado se hizo millonario, precisamente con el dinero de las regalías de YPF.
Hay quienes afirman que la reestatización es el rumbo de YPF porque hay un proyecto nacional detrás, de resguardo del patrimonio de todos, blablablá. Insensatos. Así fue como Pdvsa comenzó su tobogán.
Sin embargo, hay personas muy convencidas de que la reestatización de lo que sea es el mejor camino, y que ayudará a obtener más sufragios en la renovación legislativa.
Ahí aparece el interrogante: YPF 100% estatal ¿para energía barata o para energía a precio de mercado? Las petroleras privadas creen que a precio de mercado, y así todas podrán beneficiarse del derrame por delante.
Es lo que se pretendía con Vicentin pero salió mal. Dicen que ahora acompañará el éxito. Además, las provincias involucradas acompañan, no como la Santa Fe de Omar Perotti que tenía otro plan y luego ocurrió el matete.
Falta conocer dónde se ubica Alberto Fernández. Su gente en YPF se enteró por las webs, y por ese motivo se quieren ir. ¿Alberto lo sabía y no les contó o Alberto tampoco lo sabía?
Es evidente que hay gente en la Argentina que siente comodidad en la imprevisiblidad, en el cambio permanente de reglas, en la confusión. Y ellos creen que todos se equivocan menos ellos, obvio.
¿Reestatizar YPF es la gran prioridad de los argentinos?
No, pero tampoco lo fue la interrupción legal del embarazo.
Hay un intento de escribir una agenda diferente, y por ahora no tiene consecuencias. Habrá que ver cómo sigue el drama.