Pero volviendo al futuro de las energías en Europa, el petróleo no es la primera en destacarse. Como informó previamente Urgente 24, la famosa fiebre por el petróleo de las últimas décadas ya no tendrá el mismo impacto ya que la aparición de otro tipo de energías renovables y explotadas por los distintos países parece ser la nueva moda. Así lo confirmó este jueves 28/11 el Parlamento Europeo cuando declaró una "emergencia climática" para después instar a todos los países de la UE a comprometerse a cero emisiones netas de gases de efecto invernadero para 2050.
Estas formas ya comenzaron a tener peso en Europa. En el interior de Suecia la industria de la energía eólica crece sin cesar a través de una granja de molinos conectados llamada Markbygden. Esto es solo un adelanto de las gigantes instalaciones que se levantarán en todos los países para cumplir con los objetivos climáticos de los próximos 30 años. Lo mismo sucede en Dinamarca también produce energía eólica a gran escala y exporta su excedente a Alemania, Suecia y Noruega. También en Islandia cuya electricidad es generada con energía renovable, tanto hidráulica como geotermal.
Pero esto no significa que sea el fin del petróleo, por lo menos no todavía, ya que se siguen produciendo conflictos por el oro negro: es el principal enfrentamiento entre Rusia y Estados Unidos, la clave de la presencia de estos países en Venezuela, en Siria y Libia. Pero es todavía más importante para los países productores, es así que según informó The Wall Street Journal, el ministro de Relaciones Exteriores de Qatar visitó a su homólogo en Arabia Saudita dando el primer paso para terminar con enfrentamientos históricos entre las naciones y en consecuencia con Estados Unidos.
Aunque claro que no es gratis. Ya que una de las cosas que Qatar está dispuesto a dejar de lado son sus lazos con la Hermandad Musulamana, el partido político Frente de Acción Islámico, en el cuál no confían ni los reyes saudíes ni sus aliados norteamericanos. Es por eso que ahora acusan a Qatar de apoyar al terrorismo.
Si bien todavía no hay una decisión oficial por parte de los países del Golfo, esto sería una gran ventaja para países como Rusia y Estados Unidos, ya que el precio del crudo lograría un precio estable y hasta más bajo, teniendo en cuenta que se resolvería uno de los más grandes problemas desde el año 1991 y la guerra del Golfo. Esto mismo también tendría su impacto sobre Estados Unidos y su relación con la República de Irán, ya que obligaría a Washington a acercarse a los iraníes.
Ahora volviendo al rol de la Unión Europea en la disputa, un cambio en la geopolítica y en los patrones de energía de estas características, obliga al bloque de países a tomar decisiones con respecto al presupuesto a invertir y las alianzas a construir. Es en este momento donde aparece como clave la relación de Europa con Rusia o con Estados Unidos, el apoyo o el rechazo a Irán. Y justamente este tipo de decisiones es lo que divide a los líderes europeos, Angela Merkel y Emmanuel Macron.
Mientras el francés impulsa un rol de Europa como gran potencia alternativa entre China y Estados Unidos y aumentar el presupuesto para invertir en nuevas energías y evitar cerrar las más de 50 plantas nucleares y productoras de energía que tiene en su territorio, Merkel apunta a mantener el orden como estaba y ser una potencia del centro, con poder de decisión y con alianzas.