ver más

Sigue el debate en el oficialismo sobre qué hacer con Vaca Muerta

Desde la entrevista que Horacio Verbitsky le hizo a Alberto Fernández, los intereses petroleros relacionados con la explotación no convencional (fracking que apunta al 'shale gas' y 'shale oil' en Vaca Muerta) se declaró en emergencia porque el influyente director de la web El Cohete a la Luna y titular del Centrl de Estudios Legales y Sociales fue crítico de los esfuerzos que conllevan la explotación en Neuquén - y de paso cuestionó el enfoque del presidente de YPF, Guillermo Nielsen-, y el Presidente de la Nacion no fue tan sólido en su respuesta como hubiesen deseado/necesitado algunos ejecutivos y consultores relacionados con la explotación energética. Pero no hay coincidencia entre todos 'los petroleros' porque en la industria hubo quienes consideraron hasta razonable la idea de reivindicar la explotación de los hidrocarburos convencionales. Ahora Verbitsky aclaró su punto de vista ("Ni mi pregunta ni mucho menos la respuesta presidencial implicaron subestimar la potencialidad de Vaca Muerta, que podría asegurar el consumo de petróleo de la Argentina por 200 años y el de gas por 300. Sólo se trata de una cuestión de oportunidad en este momento complicado, tanto de la economía argentina como del mercado mundial de combustibles, y de la ubicación de ese y de otros yacimientos dentro de un proyecto nacional"), pero él reiteró que volver a la explotación de recursos convencionales sería una prioridad interesante y lo intentó respaldar con una opinión técnica.

"(...) En su primera visita a Vaca Muerta, Guillermo Nielsen fue guiado por el vicepresidente Ejecutivo de Upstream de YPF, Pablo Bizzotto. Upstream es la palabra inglesa con la que se definen la exploración y producción de hidrocarburos, mientras Midstream define la liquefacción, transporte y almacenamiento de gas natural, y Downstream comprende la refinación de petróleo, la regasificación del gas natural licuado, su distribución y venta.

Un mes antes de que Fernández asumiera la presidencia, Bizzotto anunció un plan masivo de recuperación secundaria y terciaria de YPF, que podría reportarle unos 1.000 millones de barriles de crudo a sus reservas (lo cual equivale al consumo argentino de cinco años y medio). Esto “no implica desacelerar los proyectos de shale”, sino ir por todo ese crudo que ahora la empresa sabe que puede recuperar, luego de una serie de estudios y resultados que dan cuenta del enorme potencial de los viejos pozos de la compañía.

Estas son algunas de las revelaciones formuladas por Bizzotto durante el VII Congreso de Producción y Desarrollo de Reservas, organizado por el Instituto Argentino del Petróleo y el Gas, que sesionó en Mar del Plata, en noviembre de 2019:

** “Tenemos yacimientos viejos que no son maduros”.

** “¿Por qué se nos va la vida en esto? Porque el 81% del crudo de la compañía viene del convencional”.

**  La producción de todos los pozos de YPF en el país declina a un ritmo promedio del 14%.

** En términos de inversión, el costo es enorme sólo para no declinar.

** “Estamos poniendo mucho énfasis en minimizar esa declinación e incrementar el horizonte de reservas de la compañía”.

** “La oportunidad más importante que tiene YPF es la refundación del convencional”.

** “La empresa no está inventando nada; sólo tomó la experiencia de otras compañías que lo hicieron antes”.

** “Hemos tomado la decisión de masificar la recuperación terciaria”.

** “Se trata de una forma de seguir obteniendo crudo de pozos viejos, que vienen declinando de forma pronunciada, a través de la inyección de polímeros, de modo de reactivar la curva de producción de esas perforaciones”.

** Para revertir esta tendencia, “este año 2019 vamos a cerrar con 10 plantas de polímeros instaladas ya en diferentes cuencas”, que se incrementarán luego al doble.

** “Hoy el factor de recobro que tiene YPF es del 14% en promedio”, es decir el porcentaje del crudo que puede obtener de los recursos que ya sabe que hay en un área determinada.

** Con un plan intensivo de recuperación secundaria, optimizando la velocidad y la cantidad de agua que inyecta, “podría llegar a un factor de recobro del 25%”.

** Con la recuperación terciaria, mediante la inyección de polímeros, “el factor de recobro ascendería al 33% en promedio en sus pozos convencionales de todo el país”.

** Esto implicaría 600 millones adicionales de barriles de crudo por recuperación secundaria y otros 400 millones de barriles por recuperación terciaria en cerca de 900 pozos.

** En 2020 YPF recolectará la información de respuesta a los pilotos de recuperación que ya están en marcha.

** Hay diez plantas adicionales de polímeros compradas, que se instalarán en 2021, en Grimbeek, Los Perales, el Trébol y Cañadón Seco/León (todos en Golfo San Jorge); Rayoso y Cerro Morado (en la Cuenca Neuquina).
 
(...) La ecuación entre ingresos y gastos del fracking, es negativa en los cuatro países en los que se emplea esa técnica, en pozos de gran rendimiento inicial pero agotamiento prematuro, que obligan a constantes perforaciones muy costosas en relación al precio que se obtiene por el producto. En Estados Unidos y Canadá esto se financia con endeudamiento, al que Wall Street ha puesto un límite ante la evidencia de incobrabilidad. El gran negocio allí es la compra de las empresas medianas quebradas para explotar los recursos convencionales que poseen, además del shale. En la Argentina y China esto se compensa con subsidios estatales. Para la primera potencia militar del planeta, la autosuficiencia energética, recuperada luego de medio siglo, es un imperativo de seguridad nacional. El gobierno de Donald Trump prefiere el endeudamiento y la quiebra de las empresas con menos espaldas, que la dependencia del petróleo de Venezuela, Medio Oriente, Nigeria, Líbano, Kuwait, Arabia Saudita o del gas de Rusia, sobre todo frente a China que es el primer consumidor mundial. Los combustibles líquidos hoy son más baratos en Estados Unidos que en la Argentina, donde Vaca Muerta fue la punta de lanza para la pérdida de derechos laborales, como forma canalla de reducir los costos e incrementar las ganancias de las empresas.

(...) Las exigencias principales de las empresas son garantías sobre el acceso a las divisas para su remisión al exterior y un horizonte de precios que se mantenga a través del tiempo. Estos son algunos de los aspectos del proyecto de ley que el Poder Ejecutivo enviará al Congreso. No es que se trate de un secreto guardado bajo siete llaves, sino que su contenido se sigue discutiendo internamente, porque en cada punto se oponen posiciones divergentes. Por ejemplo,

** ¿qué porcentaje de las divisas generadas podría girarse al exterior?

** La operación, ¿se realizaría a través del mercado de cambios regulado por el Banco Central, o mediante un fideicomiso fuera de la jurisdicción nacional?

** ¿Cuál sería el precio sostén que garantizaría el Estado con independencia de la cotización de cada momento?

** En caso de aumento del precio internacional, ¿hasta qué nivel se cobraría una retención que las compañías ya consiguieron reducir de 12% a 8%?

** ¿Cuál sería el impuesto por encima del tope de la banda de precios pactada?

Estas son las cuestiones de fondo de las que dependerá el futuro de la Argentina, distraída con temas tan nimios como el elegante traje de viuda que el protocolo vaticano impuso a la compañera de Alberto Fernández y el sutil minué de declaraciones y comunicados con que el Vaticano dijo y desdijo hasta lograr la suficiente confusión sobre quién dijo lo que dijo como para que cada quien pudiera elegir el tramo más conveniente de lo sostenido. (...)".

Más Leídas

Seguí Leyendo