Y la decisión de cargarle una deuda a los monotributistas suma tensión. Es una pulseada permanente entre el sector que lidera Vicepresidente y el del Presidente -corporizado en el ministro Martín Guzmán- cómo dinamizar la economía y estimular el consumo cuando se acerca el calendario electoral.
Para el Instituto Patria, La Cámpora y el gobernador Axel Kicillof hay que "ponerle plata en el bolsillo a la gente". La medida de Marcó del Pont va en el sentido contrario. Y no es algo que afecte sólo a sectores medios. Entre los monotributistas hay muchos trabajadores en relación de dependencia, con salarios bajos, que son forzados a registrarse de esa forma por empresas que buscan eludir el pago de cargas sociales y otras obligaciones.
Es decir, también se le está sacando -y no poniendo- plata del bolsillo a trabajadores de la porción más pobre de la pirámide social.
En la Casa Rosada también habría malestar por esta movida de la AFIP. Todos los días el Gobierno tiene que pelear contra la imagen de que no está haciendo nada por los más vulnerables que muestran encuestadores cercanos al oficialismo.
La inflación es la mayor preocupación. Ya nadie cree en la pauta que impulsó Guzmán, del 29%, y el temor es que las paritarias se queden por detrás, dejando a los salarios rezagados una vez más en relación a los precios.
En Balcarce 50 saben que hay poco margen y acciones como las de Marcó del Pont generan un ruido innecesario para las pretensiones oficiales.
¿Cómo se saldrá de este atolladero? Algunos recordaban que no se puede cobrar impuestos de forma retroactiva si el contribuyente estaba al día con sus pagos. Una salida legal podría ponerle freno al cobro de la deuda.
¿Cómo queda Marcó del Pont? Habría que recordar cuál fue el destino de tantos "funcionarios que no funcionan" dentro del mismo Gobierno por presión del kirchnerismo duro.