Para Marcelo Capello, de la Fundación Mediterránea, la salida será sin quita, pero con algunos años de gracia, según expuso en un evento en Córdoba el martes.
Christian Buteler, analista financiero, coincide en declaraciones a letrap.com en que la "salida uruguaya" no está descartada, pero que la tendencia al alza del Riesgo País "muestra que queda más lejos".
“Sabemos que han empezado los contactos con distintos inversores y en el medio de esos contactos que se manejan de forma privada porque lo está haciendo gente del equipo económico de Alberto Fernández -que todavía no asumió como presidente-, el hecho que siga subiendo el riesgo país puede significar que esas negociaciones no van del todo bien”, comentó también al portal Realidad Económica.
Según un informe privado que consigna este miércoles el diario Página12, adoptar la variante uruguaya implicaría que los desembolsos de deuda bajarían al 3,6% del PIB en 2020 y acumularían un 12% hasta 2023. El próximo año en este escenario deberán pagarse más de 2 puntos del Producto en intereses para el sector privado y el resto en intereses a organismos. Se estiman además algunos pagos de capital residuales.
En tanto, con la opción ucraniana los vencimientos disminuirían a 2% en 2020 y sumarían menos del 6% hasta 2023. Para este ejemplo se estimó no sólo una quita de capital sino el aplazamiento de los pagos de capital e intereses. Por ello para el próximo año el desembolso estimado de intereses con privados es cercano a medio punto del PIB (menos de US$2 mil millones). Los datos contemplan pagos de capital residuales.
Fernández ratifica que la Argentina no está en condiciones de pagar la deuda en virtud de la situación en la que se encuentra su economía. Desde el Gobierno, el ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, dijo que el pasivo "no representa un monto impagable", por lo cual no habría necesidad de un default.
"La Argentina no está ni necesita entrar en default, y la deuda es del 70% del Producto, y ese no es un monto impagable en su volumen", dijo en declaraciones a Radio Con Vos. Al respecto, el ministro consideró que “es un problema de plazos y no de montos”, y que la negociación de la deuda puede empezarla este gobierno, o el próximo, sobre lo que afirmó que tanto él como su equipo están dispuestos a ir a negociar con el Fondo Monetario Internacional, junto con los representantes que designe Fernández.
En ese sentido, este jueves el organismo internacional de crédito dio una nueva señal al decir que el Fondo "está dispuesto a negociar" con el presidente electo "cuando le resulte conveniente”.