En 2012, Liliana Korenfeld llegó a la Superintendencia de Servicios de Salud en lugar del moyanista Ricardo Bellagio.
En su pasado, ella tenía la gestión de la Caja de Servicios Sociales durante el gobierno provincial de Néstor Kirchner.
Después, Korenfeld, pasó a la Secretaría Municipal de Turismo de El Calafate en los días de Néstor Méndez intendente municipal, y luego como empresaria de turismo.
Más tarde, ella fue diputada nacional para regresar a la Caja de Servicios Sociales.
La medicina prepaga padece un miedo similar.
El posible regreso de Korenfeld a la Superintendencia de Servicios de Salud luce muy polémico ya que sería para intentar realizar una reforma integral del sistema de salud del país.
Cuando CFK asumió como vicepresidenta de la Nación le encargó que audite la Dirección de Ayuda Social para el personal del Congreso de la Nación (DAS) y el convenio con Omint, la empresa de salud con la que Gabriela Michetti acordó la cobertura médica de los empleados del Congreso.
En el Congreso se especula con una absorción de la DAS y el pase de Korenfeld a la Superintendencia en lugar de Eugenio Zanarini, quien autorizó el aumento a las prepagas que se publicó el 30/12/2020 en el Boletín Oficial y de inmediato fue derogado por orden presidencial.
Los representantes de la Federación Argentina de Prestadores de Salud (FAPS) se reunieran con Alberto Fernández. La ausencia de respuestas gatilló la instalación en escena de las obras sociales sindicales.
Acerca de lo que viene, explicó el periodista Beto Valdéz desde su cuenta en Twitter:
En tanto, el 'Foro de Convergencia Empresarial' difundió un comunicado afirmando:
“La repetida intervención del Estado en las actividades del sector privado de la economía, a través de medidas similares a las tomadas en el pasado que tuvieron efectos adversos, afecta el crecimiento económico y el proceso de inversión privada, que ya está en mínimos históricos”, dice el primer párrafo del comunicado, que lista luego las recientes medidas en los sectores de Telecomunicaciones, el cierre de las exportaciones de maíz, el congelamiento de precios de alimentos y servicios y de las tarifas de electricidad y gas y la anulación de un aumento de precios que el gobierno había otorgado apenas horas antes. (...)
Los efectos adversos de estas medidas ya se experimentaron en el pasado: disminución del área sembrada de los cultivos cuya exportación está prohibida o limitada, pérdida de cabezas de ganado en los rodeos, pérdida de mercados de exportación que luego son muy difíciles de recuperar, disminución de la producción de gas y petróleo que trae como consecuencia la necesidad de importar combustibles como ya se está previendo para este invierno, desabastecimiento de productos y la consecuente pérdida de inversiones y empleo”, dice otro pasaje del comunicado. (...)".
La situación se complicará mucho.