"La última semana de octubre parece como un fatídico momento para las instituciones que definieron la era posterior a la II Guerra Mundial", señala. Cita el caso del Brexit como "una obvia razón" y añade: " Menos espectacular, pero no menos vital enfrentamiento tendrá lugar el 27/10 en Argentina".
El artículo recuerda que Macri reemplazó al gobierno "populista" 4 años atrás con la promesa de "reinstaurar el imperio de la ley, cumplir con los acreedores internacional y terminar con el alineamiento de la Argentina con bloque anti-USA liderado por Venezuela en América Latina".
En este sentido, agrega: "Aunque ni el Fondo Monetario Internacional ni sus partidarios occidentales, liderados por USA -tanto con el presidente Trump como Barack Obama- están en la boleta electoral, su respaldo a Macri y su programa hacen de esta elección un referéndum de facto sobre su política global".
El Washigton Post señala que "las posibilidades de Macri aparecen muy malas" a partir de la "crisis financiera disparada irónicamente por las crecientes chances de no ser reelecto". Agrega que mucho antes de perder las PASO, el Presidente intentó implementar un proyecto "de libre comercio".
"El año pasado, un repunte de la inflación condujo a la fuga de capitales y Macri tuvo que pedir un préstamo al FMI por US$56 mil millones. Parte fue por la suba de tasas de interés de USA lo que causó los problemas de Macri; pero parte fue su culpa, por intentar administrar una dolorosa medicina de reforma económica gradual para preservar su popularidad política", dice.
"En retrospectiva, lo que él y sus partidarios en Washington y el FMI parecen haber logrado es imponer una reforma como para enojar a aquellos en Argentina que la pagan a corto plazo, pero no lo suficiente para solucionar los problemas crónicos del país", agrega: "Esos problemas son, en efecto, crónicos y la potencial extinción de otro intento de reformista, desalentadoramente repetitiva".
"Macri tiene unas pocas semanas más para mostrar a su pueblo que él, y su respaldo internacional, tienen planes creíbles, y conducir hacia la idea más amplia de su presidencia: por más mala que sea la situación ahora, devolver al peronismo el poder en Buenos Aires no mejoraría las cosas y probablemente las empeoraría".