Mauricio Macri, que renegó de los empleados nombrados por el kirchnerismo en el Gobierno y buscó achicar la planta mediante retiros voluntarios y despidos de ‘ñoquis’, sin embargo aumentó el gabinete y ahora encontró una alternativa para darle continuidad en el Estado a los funcionarios jerárquicos.
Mediante el decreto 788/19 el Presidente homologó un acuerdo para la creación de un nuevo régimen de cargos jerárquicos en el Estado a menos dos semanas de dejar la Presidencia.
La Asociación Gremial de Abogados del Estado (AGAE) denunció que la homologación del nuevo régimen permite "exigencias mucho más laxas de idoneidad técnica y profesional que el vigente, un sistema de remuneraciones desproporcionadamente alto con respecto al resto, y otro indemnizatorio inédito para el caso de pérdida de la función -con retención de categoría-, pergeñado con la obvia intención de facilitar la permanencia de los funcionarios designados discrecionalmente por el gobierno saliente".
Según Rubén Ramos, titular de AGAE, "es un artero ataque a la carrera administrativa, no sólo la de nuestros colegas sino la del resto de los agentes públicos, urdido en connivencia con una organización gremial cuyo desempeño viene dando muestras de desvergüenza, fue judicializada por esta organización gremial por afectar gravemente el derecho a la carrera consagrado en la Constitución Nacional y Tratados Internacionales".
De acuerdo al gremio, se podrían beneficiar unos 3550 agentes -entre los que se cuentan directores nacionales, directores generales, directores y coordinadores que podrían ser salientes-, que podrían acceder a una indemnización en caso que la nueva administración diera de baja sus designaciones.
Desde Modernización negaron las acusaciones y ponderaron el acuerdo alcanzado con el mayor gremio de estatales que, a su entender, permitirá agilizar los nombramientos de funcionarios que hayan ganado concursos.
El decreto homologa un acta acuerdo que fue convalidada por el gremio UPCN pero rechazada por ATE.
Para el secretario gremial de ATE Capital, Luciano Fernández, dijo que "a catorce días de terminar su mandato, Mauricio Macri continúa su tarea de condicionar y dejar un campo minado a Alberto Fernández".