Reaparecería recién tras la muerte de Néstor Kirchner para acompañar a su hermana mayor en el luto.
El ex presidente habría ordenado, que los problemas de la salud de Giselle –vinculados a la bipolaridad- no trascendieran a la opinión pública.
Giselle recuperó su estrecha relación con Cristina –según relató Perfil en 2011-, a quien acompañó de cerca durante el velorio en la Casa Rosada y el sepelio en Río Gallegos.
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También la acompañó en Olivos durante las primeras semanas de su viudez y últimamente en la inauguración de su nueva casa en Río Gallegos en Navidad.
Ahora más cerca de Cristina y sin Néstor, Giselle comenzó a moverse en política y se mostró con la ultracristinista Unidos y Organizados, durante un acto en territorio bonaerense, provincia donde nació en 1955.
En ese acto, el fin de semana, no se habló de Daniel Scioli pero los cuestionamientos al accionar de la fuerzas deseguridad lo terminan rozando.
Durante el acto se leyó un documento y mensajes de familiares de las víctimas de gatillo fácil, en los que se cuestionó duramente la política de seguridad de la provincia de Buenos Aires. El ministro del área, Ricardo Casal, y el propio Scioli fueron blanco de silbidos de los militantes, informó este 04/02 el diario La Nación.
El acto contó con la presencia del vicegobernador bonaerense, Gabriel Mariotto.
Estuvieron el "Cuervo" Andrés Larroque, secretario general de La Cámpora y máxima referencia de Unidos y Organizados; el diputado nacional Leonardo Grosso, líder del JP Evita, brazo juvenil del Movimiento Evita; Andrés La Blunda, secretario general de Kolina; el diputado Edgardo Depetri, del Frente Transversal, y Héctor "Gallego" Fernández, de Peronismo Militante, entre otros.
Giselle Fernández, llegó con Mariotto, "soy del movimiento nacional y popular", fue todo lo que dijo al matutino cuando le consultó si militaba en la agrupación juvenil. Llevaba una remera de La Cámpora, con la cara de Néstor, el cuñado que intentó ocultarla.