Ni bien comenzaron a servir los gustosos lomitos acompañados con las clásicas papas fritas bastón, ensaladas mixtas y agua mineral con o sin gas, pasaron los contrapuntos futbolísticos, chistes y cargadas, los dirigentes presentes analizaron distintas variables, las posibilidades del Frente de Todos en la Ciudad de Buenos Aires para este año y esencialmente la necesidad de convocar y comenzar a agrupar dirigentes pensando que la batalla electoral que se aproxima en territorio porteño será mucho más cercana.
Además, se conversó largamente y "en profundidad" sobre el rol del Partido Justicialista de la Ciudad y de otros actores. En el Frente de Todos consideran que hay posibilidades concretas de ser competitivos este año.
Los presentes tenían claro una cosa: el rol del presidente Alberto Fernández y lo que los dirigentes que se reunieron consideran "triunfos de su gestión", deber estar bien y claramente representados en la elección que viene en la Ciudad.
Mientras tanto, Larreta, cuyo objetivo es llegar a la Casa Rosada, tienta al cordobés Juan Schiaretti para que lo acompañe como candidato a vicepresidente en 2023, y sumar así volumen a su armado político: le ofreció al cordobés ser su compañero de fórmula, según publicó el sitio 'La Política Online'.
Sumar un gobernador peronista no es poca cosa. Pero Schiaretti es un mandatario independiente, que si bien no tiene como referencia ningún dirigente opositor, intenta sacarle lo máximo posible al gobierno nacional en cada votación en el Congreso. Allí, desprovisto de qúorum propio, el Frente de Todos encuentra los números que necesita con la ayuda de los diputados de Schiaretti, como con la de otros bloques circunstancialmente aliados.
Pese a su independencia "para afuera", hay un pacto subterráneo entre Schiaretti y Alberto Fernández, que se expresa en el hecho de que el Frente de Todos no haya presentado listas para las elecciones municipales que se realizaron en Córdoba en noviembre del año pasado y también hace unas pocas semanas.
De más está decir que este pacto también incluye a Cristina Fernández, que ha preferido bajar las listas y trabajar en pos de la unidad antes que empujar a Schiaretti hacia la oposición.
Una muestra de esta situación fue la ley que restituyó los fondos de la coparticipación federal que había asignado Mauricio Macri por decreto. Mientras que los diputados de Roberto Lavagna evitaron acompañar la iniciativa porque suponía "quitarle" un punto de coparticipación a la CABA, los diputados de Schiaretti aportaron los números necesarios para la media sanción en la cámara baja.
¿Que hará Schiaretti? ¿Será el 'Pichetto de Larreta'? Pues, por ahora, para todo habrá que esperar...