Casi nada trascendió sobre el mensaje de Alberto para el 1ro de marzo. Pero la coyuntura política impone algunas definiciones como el caso del Plan de Vacunación y el escándalo de los vacunados VIP; la inflación de 2021; las negociaciones con el FMI; la realización de las PASO y la reciente condena a Lázaro Báez que volvió a plantear la responsabilidad de la familia Kirchner en la corrupción detectada en la obra pública.
En el Frente de Todos también hay intereses disímiles. Sergio Massa avanza en Diputados con la modificación del Impuesto a las Ganancias y ya negocia modificaciones con los gremios. Ese cambió beneficiará a millones de argentinos y espera capitalizarlo de cara a las legislativas.
Tras la condena a Báez, los Kirchner tienen más presión ahora por los temas judiciales y se espera que hagan foto en la demorada reforma judicial que quedó atascada en la Cámara baja que domina Massa. Aunque sea sabe que para Cristina Fernández esa no es una reforma y reclama cambios más profundos, mientras sus causas judiciales se mantienen en pie. También quedó pendiente la nueva ley para la Procuración.
El Presidente demoró 1 año el lanzamiento del Consejo Económico y Social, y cuando se oficializó quedó empañado por la salida de Ginés González García y el vacunatorio VIP. Los acuerdos allí logrados se enviarían al parlamento, pero no se notó mucho entusiasmo de las partes involucradas en los acuerdos concretos.
Con el Consejo, Alberto Fernández espera lograr acuerdos que contengan la inflación, un tema que la oposición aprovechará para instalar con el inicio del año legislativo.
Los gobernadores, en tanto, esperan alguna definición sobre las PASO. Su proyecto presentado en la Cámara baja con anuencia de Sergio Massa quedó también trabado por las resistencias de la oposición y de parte del oficialismo. En la Casa Rosada ahora se decantan por postergar los comicios, pero no sería viable cancelarlos.
Por último, los ultrakirchneristas apuestan a escuchar que Alberto haga alguna declaración sobre la amnistía a los presos K, especialmente cuando la directora de Asuntos Jurídicos del Senado, Graciana Peñafort, fue una de las voces que se alzó pidiendo por ellos junto con Eugenio Zaffaroni.
Pero nuevamente, la posibilidad de un amnistía no tiene consenso entre los legisladores del Frente de Todos, que ya ven que el contexto judicial y político después de la condena a Báez complicó la posibilidad de avanzar con la agenda judicial en el Congreso.