En consecuencia, el Riesgo País profundizaba su tendencia al alza, subiendo 68 unidades desde el cierre previo, por lo que se ubicaba en los 4.145 puntos básicos.
El índice mide la probabilidad de un soberano de entrar en cesación de pago de su deuda. "En el mercado dan por hecho un default, por eso salen a desprenderse de papeles argentinos, incluso cuando mejoran los mercados", indica un operador.
Los analistas perciben que la situación económica argentina, que ya era frágil, empeorará por el impacto que generará las medidas tendientes a mitigar la expansión del coronavirus en el país. El Gobierno Nacional anunciaría por la tarde la "cuarentena total" que generará un parate en la actividad durante 10 días, a excepción de aquellos sectores que provean productos y servicios de primera necesidad.
Ese marco no es el mejor para la renegociación de la deuda, que en la Casa Rosada preveían resuelta el 31/03, inicialmente, y luego en algún momento de abril. Economistas cercanos al Gobierno sostienen que este deberá hacer "una oferta dura" que implicaría el rechazo liso y llano de los acreedores privados.
Eso es lo que percibirían los inversores que reducen su exposición en títulos argentinos, derrumbando su precio y haciendo subir al Riesgo País.
Pero, en un contexto de crisis sanitaria en la que el confinamiento parece ser el arma más efectiva contra el virus, ¿se encuentra un default entre las principales preocupaciones de la sociedad argentina?
Aún no se puede mesurar cuál será el impacto en la economía -y, por lo tanto, en los ingresos y los empleos- de los alcances de las medidas preventivas. Y una eventual cesación de pagos de la deuda permitiría liberar recursos para paliar aquellas consecuencias.
Hay que aclarar: un default no es una buena noticia en el mediano plazo. Pero, desde ya, la urgencia se antepone a cualquier mirada más allá de la coyuntura.