Esas diferencias parecieron quedar saldadas en la reunión secreta que tuvieron Vidal y Pichetto y que apuntaría a que el PR no se vaya del frente con el PRO, la UCR y la Coalición Cívica.
Pero Vidal aún no decide si será candidata ni dónde. Así que poco puede negociar ahora con Pichetto. El exsenador rionegrino nacido en Banfield aceptaría que la exgobernadora ordene la lista de candidatos si ella encabeza. Pero con él secundando. No querría que se repita el 2019 donde sólo le dieron lugar a Claudia Rucci.
Mientras Vidal decide si acepta el convite de Horacio Rodríguez Larreta para volver a la Capital como candidata, en el PR apuntan a coptar a figuras desencantadas con el Frente de todos como Fernando Gray, el intendente de Esteban Echeverría y expresidente del PJ bonaerense desplazado por Máximo Kirchner, e incluso acercarse a Florencio Randazzo.
También De la Torre tiene diálogo con Emilio Monzó, Roberto Lavagna, Graciela Camaño y el exgobernador de Salta Juan Manuel Urtubey.
En el Peronismo Republicano están hoy figuras como Jesús Cariglino; Ramón Puerta; Miguel Ángel Toma; Eduardo y Adrián Menem; Eduardo Mondino; y los senadores Juan Carlos Romero y Rucci, entre otros.
Según el periodista Ignacio Zuleta en el diario Clarín, “la oposición al peronismo no tiene destino si el peronismo no se divide”. Esa es la alternativa que esgrime el PR para ir por afuera de JxC. Creen que hay voto peronista para cosechar sin el sello amarillo de la alianza opositora y que la división del peronismo provocaría la derrota del Gobierno.
Después de todo, se trata de que el kirchnerismo pierda, especialmente en la provincia de Buenos Aires.
Los peronistas de De la Torre y Pichetto tienen dos antecedentes que demuestran su punto sobre competir por fuera de JxC: Sergio Massa en 2013 y Florencio Randazzo en 2017. Ambos le hicieron perder a Cristina Fernández esas elecciones legislativas cruciales para sus planes.