“Todavía estamos en el periodo de estudio y análisis sobre quién ganó y quién perdió con todos los aumentos de tarifas que pagaron los argentinos, por lo que hoy no tenemos en cartera el aumento de tarifas”, sostuvo Fernández.
“Acá hubo una política precisa para llenar los bolsillos de esas empresas en detrimento de los argentinos. El que ganó lo que no debía, ahora va a tener que devolver lo que se llevó indebidamente no aumentando las tarifas de la gente”, agregó.
“Tenemos que ir recomponiendo el salario real pero dentro de la fragilidad que tiene la economía. Es uno de los objetivos prioritarios, como lo era mejorar las jubilaciones de quienes estaban postergados. Vamos a mejor los salarios pero con mucha prudencia. Les pido un poco de paciencia a los gremios. Han tenido una paciencia inconmensurable en cuatro años, pero me parece que ahora sí hay que tener paciencia”, añadió.
En otro orden, acerca de los cambios en el programa de testigos protegidos, explicó: “Hace 30 años que enseño derecho penal en la UBA y a esta lógica de arrepentidos y testigos privilegiados les tengo miedo. Siempre he sido reacio porque en verdad encubren sistemas de explotación de la miseria humana y muchas veces conducen a enormes injusticias: para salvarse unos, entierran a otros”
Sobre las jubilaciones de los jueces, aclaró que "no" está "pĺanteando una guerra santa contra los jueces", sino que aspira a "poner igualdad en un sistema que no es igual", a través del proyecto para modificar el sistema jubilatorio del Poder Judicial.
"No me parece feliz que los jueces amenacen diciendo 'como nosotros resolvemos la constitucionalidad, le aviso que, si me tocan las jubilaciones, yo lo voy a declarar inconstitucional'", argumentó.