El portal Agencia Nova pone dudas alrededor de la muerte del experto y destaca: “debía dar explicaciones sobre la pericia ya que le fue solicitado por el fiscal Eduardo Taiano, pero no lo hizo y lo volvieron a citar. Sin embargo, falleció este miércoles a la mañana, exactamente a las 8.21 horas, según el parte de Gendarmería, aparentemente de coronavirus, aunque es toda una incertidumbre”.
“El problema es que de las pericias no se desprendía ninguna conclusión por lo que no es claro lo que hicieron o lo que quisieron tapar. O sea 27 peritos más los dos que dirigían no pudieron determinar las causales de muerte del fiscal”, cita NOVA a fuentes que no determinó.
El portal recuerda que “recientemente también fue atacado otro gendarme perito quien denunció irregularidades en el caso Nisman: se trata de Gustavo Ariel Bursztyn, quien comentó que le martillaron un arma en el baño y luego lo arrojaron por la escalera del edificio Centinela”.
Y agrega que “el último martes perpetuaron otro ataque y quisieron asesinar al abogado del perito Bursztyn. Se trata del doctor Luis Daniel de Urquiza, a quien le tiraron dos tiros y uno le dio en el hombro”.
Por último, menciona que “también se desprende otro hecho a partir de las investigaciones contra Gendarmería por parte de Burzstyn: denunciaron a la cúpula mayor por torturas a un detenido, a quien lo picanearon dejando importantes marcas en su cuerpo (como se ve en las fotos) y la investigación está en pleno curso”.
En la vereda K, el diario Página/12 publica la visión del periodista Raúl Kollmann que desde el título descalifica el peritaje de Caballero al tildarlo de “insólito”.
Kollmann apunta que el director de Criminalística de la Gendarmería Nacional era “uno de los principales responsables del peritaje que armó la fuerza para sostener que Alberto Nisman fue asesinado”.
Y sigue: “El trabajo que encabezó Caballero sobre Nisman contradijo todos los estudios anteriores, incluyendo los que hizo el Cuerpo Médico Forense (CMF), el organismo que incluye a los mayores especialistas del país en autopsias, y una junta de criminalistas que sostuvo que “al momento del disparo no había ninguna otra persona en el baño”. El gobierno actual, en el marco de una revisión de las metodologías, tiene bajo la lupa aquel peritaje y está trabajando con científicos de primer nivel en el análisis de lo que se hizo. Se supone que pronto se conocerán los resultados”.
También cuestiona el accionar de la Justicia: “El fallecimiento de Caballero impide uno de los pasos claves de la causa Nisman, que fue escandalosamente esquivado por el fiscal Eduardo Taiano y el juez Julián Ercolini: convocar a los peritos de la Gendarmería a que declaren en el expediente como testigos, bajo juramento (…) Lo que sucede es que una cosa era firmar un peritaje a pedido del gobierno de Cambiemos y manejado en Comodoro Py, pero otra cosa muy distinta es sostener el estudio bajo juramento y sentar las bases para una acusación por falso testimonio agravado en causa penal, con el riesgo de diez años de prisión”.
Y concluye: “La muerte de Caballero impedirá igualmente que defienda el estudio dentro de la Gendarmería. Lo hizo en el documental sobre Nisman que produjo para Netflix el británico Justin Webster, pero ahora el peritaje está sometido a una revisión interna que dispusieron el presidente Alberto Fernández y la ministra de Seguridad, Sabina Frederic. El aspecto principal tiene que ver con la forma en la que se hizo el estudio, los protocolos que siguieron, el rigor científico. Están participando especialistas de instituciones de máximo prestigio y se dice que también podría haber una opinión internacional. Por ahora, todo se hace con bajo perfil y no se sabe cuándo estarán las conclusiones”.