En este tironeo, Guzmán habría sido enfático en que le despejen el camino. Es decir, que le saquen a Basualdo de encima.
La orden fue ejecutada por el secretario de Energía, Daniel Martínez, jefe directo de Basualdo. Pero este habría pedido que si quieren su renuncua, que sea el mismo Alberto Fernández quien se la pida.
Se supo que el refuerzo a Martínez llegó por parte del jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, voz autorizada en el nombre del Presidente.
Todo parecía inclinado en favor de Guzmán, quien aplicaría desde mayo un aumento en la tarifa eléctrica del 9% y otro tanto más en un 2do tramo. Los 2 dígitos que CFK no estaba dispuesta a aprobar.
Sin embargo, en las últimas horas desde el entorno de Basualdo desmintieron cualquier pedido de renuncia y adjudican la versión a una "operación" de desgaste por parte de Guzmán.
No hay comunicación formal al respecto y se agudiza la disputa interna.
Lo que más temprano parecía una victoria del ministro de Economía se convirtió en una señal de debilidad, al exponerse que no maneja todos los resortes de su propia cartera, justo cuando negocia con el Fondo Monetario Internacional (FMI), discusiones en las que la cuestión tarifaria es uno de los temas centrales respecto al gasto público por lo que insume en subsidios.
También es un golpe a la autoridad de Alberto Fernández por parte de su Vicepresidente. Otro más.