Cuando él asume, me pide que la empresa que yo represento, Supercanal Arlink, le devolviera al Estado el espectro. Nosotros estábamos en una situación de conflicto por unas medidas judiciales que paralizaban el espectro, y él me pidió que se lo reintegrara porque lo tenía comprometido con Clarín", comenzó.
Sin dar vueltas, arremetió: "Le dije que no podíamos pero finalmente le entregué un papel en el que yo desistía de esas medidas judiciales y él se comprometió conmigo a guardarlo y presentarlo el día que yo vendiera mi empresa; cosa que no hizo.
Como no lo hizo, presentó ese documento judicial antes de tiempo, lo abogados de la empresa tenían sus reaseguros y evitaron que ese espectro volviera al Estado. ¿Qué hizo el presidente? Lo mandó al ministro (Oscar) Aguad a meterme una denuncia penal.
Cuando le devolví el espectro, me mandó un WhatsApp para decirme que ya le había dado instrucciones al procurador para que dejara sin efecto la denuncia penal.
Eso no solamente es meterse con mi libertad sino también inmiscuirse en el Poder Judicial, cosa que está prohibida porque vivimos en una República en donde hay división de poderes.
Si me citan por lo que digo, no tengo ningún problema porque tengo los whatsapp's en el teléfono. Así que, con gusto los voy a llevar. Es más, no sólo tengo los mensajes sino que además saqué fotocopias y las hice certificar por escribano.
Creo que es casi un planteo extorsivo y aún peor con el poder del Estado detrás".
El fiscal Guillermo Marijuan salió sorteado tras la denuncia de oficio que presentó para que se averiguara si hubo delito. A su vez, quedó bajo la órbita de la jueza María Serivini.
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