Se confirmaría además, como se anticipó en los últimos días, que la propuesta incluirá un fuerte recorte de la ganancia original de los títulos emitidos, del orden del 60%. El ministro Guzmán ya había confirmado que se añadirá a la propuesta un "período de gracia" que no explicitó, pero que se especula que no sería inferior a lo que queda de mandato de Fernández hasta 2023.
De acuerdo a lanación.com, se emitirían 3 bonos en dólares con vencimiento en 2045 que tendrán cupones con bajo interés para los primeros años y aumentará a largo plazo.
Horas antes, el Gobierno presentó ante el SEC, la comisión de valores de USA, una declaración para emitir bonos y cupones por unos US$50.500 millones que serán destinados al canje de deuda.
Se trata de una cifra menor que los a US$68.842.528.826 millones que el Gobierno estableció para renegociar, sin embargo, el monto solicitado al organismo estadounidense puede ampliarse.
En el texto presentado ante la SEC, el Gobierno dejó en claro que la operación de canje que propondrá a los bonistas es inminente, dado que aclara que la fecha aproximada de inicio de la venta propuesta al público es "después de que esta declaración de registro entre en vigencia".
Según explica este miércoles Carlos Burgueño en el diario Ámbito Financiero, la estrategia de Guzmán busca emular a aquella que practicó Alfonso Prat-Gay, quien -como 1er ministro de Hacienda de Mauricio Macri- negoció con los holdouts la cancelación de la deuda que había sido reconocido por un tribunal de Nueva York.
Este plan consiste en acordar con los principales acreedores para luego conseguir la adhesión del resto. Estos fondos -en este caso- serían BlackRock, Templeton, Fidelity, entre otros. De acuerdo al artículo, ha habido conversaciones con estas firmas para acercar posiciones.
Según Burgueño, en el Gobierno "sueñan" con una aceptación inicial del 50% de los bonistas, lo que generaría un "clima optimista" para alcanzar el 75% obligatorio para que el canje sea un éxito.