Sobre el primer problema, el portal Letra P aporta un dato: Alberto puso a trabajar al diputado Daniel Arroyo en un paquete de medidas sociales que abarcarían desde la vinculación de los planes a los empleos privados, créditos no bancarios y una red de tutores.
Si bien no se trata de ninguna revelación porque esas medidas ya se conocían desde que el Frente de Todos presentó su plataforma electoral antes de las PASO, ahora adquirieron mayor relevancia dado que el contexto socioeconómico se deterioró desde entonces y apareció un desafío político por parte de algunos dirigentes sociales no alineados al mundo K.
En cuanto a los créditos, Arroyo estaría trabajando en préstamos no bancarios a bajas tasas que rondarían el 2,5% anual destinados cuentapropistas.
La otra medida es la de empalmar planes sociales con empleo privado, una transición que Cambiemos no pudo resolver y que significa básicamente que quien consigue un trabajo no pierda el plan por un tiempo.
Por último, acerca de los tutores, se crearía una red de unos 20 mil que puedan acompañar a los jóvenes en la escuela y luego facilitar su vinculación con el mundo laboral. El plan pretende comprometer en la tarea a los referentes sociales de cada barrio, maestros, sacerdotes, profesores, dirigentes con legitimidad, que puedan buscar y acompañar a niños y adolescentes en el desarrollo de habilidades que les simplifique la integración al trabajo, precisó Letra P.
En cuanto a la deuda externa, el equipo económico de Alberto Fernández ya analiza ideas que incluyen quita de capital e intereses y otras que postergan los pagos y suben la tasa, en relación con lo dicho por el propio candidato sobre las expectativas de renegociación de los acreedores e incluso las propuestas que le habrían acercado.
"Matías Kulfas me hizo llegar una propuesta de un fondo, donde ellos mismos están proponiendo un reperfilamiento. Los mismos acreedores se están dando cuenta del problema, hay buena predisposición de los acreedores en ese sentido", reveló en diálogo con El Destape Radio.
"Hay propuestas de extensión de plazos, capitalización de intereses, tasas crecientes, step ups y algunas con bonos con descuento de capital o intereses también", afirmaron fuentes del albertismo al portal la Política Online.
Alberto reconoció que "el problema es que los acreedores me hablan a mí y yo no soy nada" y sugirió que el proyecto de ley que preparó el ministro Hernán Lacunza no prosperará en el Congreso.
"Estamos en una suerte de limbo, porque los acreedores quieren discutir con el que piensan que puede ser el próximo Gobierno. Entonces ahí si se genera un problema de tiempos", planteó.