"Cuando esta en jaque la institucionalidad, cuando un poder se cree dueño de todo el poder y está convencido que puede arremeter con fuerza, será la propia justicia, o la Corte Suprema, la que pondrá las cosas en su lugar", adelantó Luis Naidenoff, el jefe del interbloque de Juntos por el Cambio, después de rechazar la prórroga del protocolo, tras lo cual se produjo la desconexión de los opositores.
Si Juntos por el Cambio elije la vía judicial ya tiene dos antecedentes en su contra: primero cuando Cristina acudió a la Corte y el máximo tribunal se pronunció a favor de que las Cámaras evalúen sus propios reglamentos.
Y esta semana el fiscal Taiano pidió desestimar una denuncia contra Sergio Massa al considerar que no hubo abuso de autoridad del presidente de la Cámara baja al sesionar con protocolo remoto pese a que no había sido aprobado por Juntos por el Cambio, con lo cual le faltaba consenso a la medida, como se estableció en un principio.
Massa había sido denunciado por haber propiciado una sesión de la Cámara baja "fuera de las normas vigentes, ya que el protocolo de sesiones que se habían adoptado por la pandemia estaba vencido, y por ende, deberían haber sido renovados o tratarse con sesiones presenciales", según el escrito.
Aunque no hubo un pronunciamiento explícito sobre la sesión en cuestión.
En ese clima, Cristina sigue avanzando y ya ordenó que se reúna un plenario de las comisiones de Presupuesto y Asuntos Constitucionales para tratar el proyecto de ley que regula el traspaso de la policía federal a la Ciudad de Buenos Aires y que incluye la quita otro punto de coparticipación a Horacio Rodríguez Larreta (ya le quitaron otro por decreto de Alberto Fernández).
La renovada batalla por los recursos que acicatea Cristina Fernández pone a JxC en una encrucijada: o acude a la sesión a defender a Larreta o mantiene su tesitura de no avalar el funcionamiento remoto del Senado y se ausenta de las reuniones.
Luego, JxC tiene otra discusión interna: sus legisladores que representan a provincias que hace años señalan a la CABA por los recursos que heredó de Macri y ahora sufren por la pandemia están frente a las opciones de mantener las críticas de sus distritos o defender a su principal líder político.