ver más
podcast 7_hugo haime-336 cele

"Mendiguren es parte del problema"

Para el economista José Luis Espert, el presidente de la Unión Industrial Argentina, José Ignacio de Mendiguren, "es parte del problema" que él mismo, a veces critica, y a veces omite, según su conveniencia. Urgente24 ya ha mencionado las preferencias por el calor gubernamental del satírico personaje, pero fue muy interesante escuchar las conclusiones de Espert.

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Hay que aceptar que el periodista Roberto García sopló lo suficiente para encender el fuego donde el economista José Luis Espert 'cocinó' al presidente de la Unión Industrial Argentina, José Ignacio de Mendiguren.
 
"Leí días atrás que Mendiguren hablaba de que este año habrá un gran crecimiento. Ya ni siquiera reclama la devaluación para recuperar competitividad, que era su pedido permanente", dijo García, luego de que Espert afirmara que 2013 será un año de crecimiento nulo o paupérrimo: 1% del PBI con una tasa de inflación del 30% anual o más.
 
Espert había dicho: "2012 fue un cambio abrupto en el ciclo económico argentino. Fue el 1er. año en estanflación. Pero 2013 será el 2do. año consecutivo de estanflación, y eso tendrá consecuencias muy serias".
 
García logró su objetivo de que Espert embistiera sobre Mendiguren, despabilando a los televidentes que, en esos horarios televisivos, no siempre tienen la energía suficiente para evitar los cabeceos propios de la ocasión.
 
"Mirá Roberto, yo creo que Mendiguren es parte del problema, no un expositor del problema. Él es un integrante de los empresarios o representantes de empresarios involucrados en hacer negocios al calor del Estado o beneficiados por el Estado", dijo Espert.
 
La definición debería llevar a un debate más profundo, ya que la Unión Industrial Argentina se encuentra en período electoral. Los defensores de Mendiguren afirman que no hay otra forma de hacer negocios en la Argentina si no se consigue el beneplácito del Estado. Algunos de los críticos de Mendiguren consideran que, en verdad, como consecuencia de ese punto de vista es que nunca se consigue apartar al Estado de la indebida definición de los negocios (también hay críticos más oficialistas que el propio Mendiguren, en una Argentina ridícula y que huele a moho, quienes consideran que los empresarios tendrían que relacionarse mucho más con el Estado).
 
Sin embargo, García no profundizó ese debate, probablemente porque el esquema de 15 minutos disponibles para entrevistar a Espert no lo permitiría, con tantos temas en la agenda económica nacional.
 
Porque la economía es la que marca las tendencias en el año electoral, y será el verdadero Gran Elector acerca de las posibilidades de Cristina Fernández de Kirchner de alcanzar una re-re (a la que no resulta tan evidente que ella ha renunciado, tal como había dicho minutos antes en el mismo programa Sergio Berensztein).
 
El diálogo derivó hacia un tema delicado en estos días: la instancia judicial de la deuda pública externa en la Corte de Apelaciones del 2do. Circuito de New York.
 
Espert tuvo 3 definiciones apabullantes:
 
> "Tanto el juez Thomas Griesa como la propia Cámara de Apelaciones ya fallaron de que la Argentina le tiene que pagar el 100% de lo que reclaman los bonistas hold-out. La Corte le reclama ahora un plan de pago. Podría ser que la Argentina consiga que la Corte revise su propia sentencia de hace unos meses pero lo considera muy pero muy difícil. La Corte ya dijo que los hold-outs deben cobrar el 100%, y eso no aparece en el relato doméstico gubernamental de los sucesos judiciales en Manhattan".
 
> "Las condiciones jurídicas de la emisión de la deuda obligaba a obtener la conformidad del 100% de los tenedores de bonos. Un canje exitoso solo podía ser el que se realizara con el 100% de conformidad. O sea que 75% u 83% o 93% de adhesiones era poco. Aquí se expuso que era un canje muy exitoso y no lo era, era un fracaso porque se estaba creando un problema hacia adelante. Sin embargo, el relato gubernamental omitió todo eso".
 
> "No se hizo lo posible para conseguir la conformidad del 100% de los bonistas. Fue más sencillo construir un relato local basado en el éxito. En eso son responsables el ministro de entonces Roberto Lavagna, y su secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, devenido en relator del canje como si no hubiese sido un co-responsable del fracaso, y de la situación en marcha. También Néstor Kirchner aunque el rol verdadero del entonces Presidente es inexplicable porque que él opinara sobre deuda es lo mismo que ello intente explicar las condiciones de vida en la estratósfera".

Más Leídas

Seguí Leyendo