"La matona de Buenos Aires puede soñar con su bandera flameando nuevamente sobre el Puerto Stanley, pero eso nunca va a ser una realidad. Ella debería entender que el espíritu de libertad es siempre más fuerte que la mano de demagogia, una lección que algunos de sus predecesores aprendieron a la fuerza tres décadas atrás".
"La palabra 'iluso' se viene a la mente al leer las declaraciones de Timerman", y agrega: "No hay posibilidad de que la Argentina tome control de las Malvinas en las próximas dos décadas, o ni siquiera en los próximos cien años. Las Malvinas van a seguir siendo británicas mientras sus habitantes deseen mantenerse bajo la protección de la Corona, lo cual probablemente sea siempre".
Gardiner sostuvo que el país no respeta la autodeterminación del pueblo de Malvinas (el próximo 10 y 11 de marzo, los isleños votarán en un referéndum si desean seguir siendo británicos, pero el Gobierno no lo reconoce como válido) y que "la Argentina nunca tuvo un reclamo legítimo en Malvinas".