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Axel Kicillof, presente en la presentación del libro de Juan Grabois.
Nada inocente
Todos estos deseos y especulaciones actúan como sistema de erosión de las pretensiones reeleccionistas del Presidente. Pero el desgaste no termina allí. La fuga de 4 senadores del bloque del oficialista también fue utilizada como instrumento para lacerar a Fernández. Uno de los legisladores, el jujeño Guillermo Snopek, le envío a Cristina Kirchner una carta en la que exponía entre los motivos de su salida de la bancada todista su “distancia” con el gobierno de Fernández, del que dijo que está “alejado de las prioridades que nuestro pueblo demanda”. En una movida en la que sólo algún distraído vio inocencia, la Vicepresidente difundió la misiva hiriente para con el jefe de Estado. No lo hizo personalmente, sino a través de la Dirección de Comunicación de la Cámara Alta. “Ahora Cristina terceriza las cartas”, dispararon desde la oposición aludiendo a las misivas con las que la Vice criticó a su propio gobierno. Pero la maniobra intentó disimular un nuevo revés para CFK en la casa parlamentaria que ella dirige. Con la fuga de Snopek, Edgardo Kueider (Entre Ríos), Carlos Espínola (Corrientes) y María Eugenia Catafalmo (San Luis) el oficialismo pierde su condición de primera minoría en el Senado con lo que profundiza su dependencia de la oposición para el quórum. Sin ir más lejos, Juntos por el Cambio, que ahora tiene el interbloque mayoritario, sólo habilitó la sesión para designar autoridades, pero no para tratar proyectos, por lo cual la sesión del jueves último, la última del período de extraordinarias, tuvo que ser levantada.
3ra vía
Los senadores peronistas disidentes se unieron a Alejandra Vigo, legisladora por Córdoba y esposa de Juan Schiaretti, lo que expuso que la escisión pudo responder a una arquitectura diseñada a alto nivel por el gobernador cordobés, quien construye una 3ra vía y que recientemente se reunió con su par puntano, Alberto Rodríguez Saá, jefe político de la senadora Catalfamo. Los gobernadores habrían aprovechado el malestar de larga data de Snopek, Kueider y Espínola para estimularlos a dar el salto. El armado “por fuera de la grieta” que propone Schiaretti pretende absorber a otros gobernadores peronistas. Blanco de esos esfuerzos es Gustavo Bordet. Pero el entrerriano aclaró que -a diferencia de Kueider- él se queda en el FdT y que en todo caso los debates los dará allí. Esa misma postura también habría asumido el santafesino Omar Perotti, quien desde hace tiempo mantiene una relación distante con la Casa Rosada aunque sin romper.
Descomposición
En la Cámara de Diputados, en tanto, la atención estuvo en el intento del oficialismo de llevar a juicio político a los integrantes de la Corte Suprema. Pasaron en la última sesión varios testigos, entre ellos los jueces Sebastián Ramos y Alejo Ramos Padilla. El primero desestimó la denuncia contra Silvio Robles, colaborador estrecho del presidente del máximo tribunal, Horacio Rosatti, por los presuntos contactos que mantuvo con el ministro de Seguridad larretista Marcelo D’Alessandro en la previa a fallos adversos al Gobierno. Esa denuncia se basó en la filtración de chats que habrían sido obtenidos de forma ilegal, lo que se tomó como argumento para cesar la acción penal. El 2do fue el que le dio argumentos al kirchnerismo para defender la validez de esas filtraciones. Ramos Padilla, juez de La Plata, recibió una denuncia contra Robles de parte de Axel Kicillof, pero como un expediente similar se tramitaba en el juzgado que subroga Ramos en Comodoro Py, se declaró incompetente para intervenir. No obstante, el magistrado afirmó en su fallo que no había elementos para confirmar que el origen de los chats fuera espurio, por lo que pidió que sean investigados. Para entonces, Ramos, a partir de un dictamen del fiscal Carlos Stornelli, ya había archivado la causa. Stornelli es el próximo citado como testigo por la Comisión, que -por presión de la oposición- solicitará a un juez que ordene la provisión de los registros de las comunicaciones telefónicas de los sospechados. El oficialismo pretendía hacerlo sin intermediación judicial.
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El juez Sebastián Ramos asistió como testigo a la Comisión de Juicio Político en Diputados.
NA
De todos modos, la última sesión de la Comisión mostró un principio de descomposición que deteriora la legitimidad de su objetivo. Hacia el final del interrogatorio, al juez Ramos se le preguntó si tenía una relación “sistemática” con D’Alessandro, a lo que el magistrado respondió negativamente. Bastó eso para que empezaran a circular entre los miembros de la Comisión y los periodistas que cubrían la sesión nuevos presuntos chats filtrados que demostrarían que el juez federal estaba mintiendo. De esa forma, se utilizó ese recurso de presunto origen espurio para presionar a los testigos. Se le pudo haber mostrado a Ramos ese contenido y que el juez respondiera al respecto, pero en su lugar se lo utilizó como elemento de hostigamiento una vez que ya se había retirado, en una clara muestra de afectación a la imparcialidad de la Comisión de mayoría oficialista. Las sospechas de la viralización recayeron sobre un integrante oficialista de la Comisión. El episodio de Ramos le dio mayor entidad a la denuncia que durante la misma sesión hizo la minoría opositora, que declaró “ilegítimo, arbitrario e ilegal” el trámite, por lo que “se encuentra viciado de nulidad”.
Tibios y estafadores
Si bien JxC se muestra abroquelado contra la avanzada oficialista contra la Corte, hacia dentro del conglomerado opositor las internas son tan sonoras como en el FdT. Especialmente en el PRO. Larreta lanzó su candidatura con un discurso “antigrieta” que fue inmediatamente bombardeado por Patricia Bullrich, quien no contempla el diálogo con el kirchnerismo en su proyecto presidencial. La titular del PRO consideró “tibia” la propuesta del alcalde porteño y este le respondió que quienes usufructúan la división son unos “estafadores”. Lo dijo en el spot de forma general, pero luego lo reiteró en una conferencia de prensa cuando fue consultado sobre los dardos de Bullrich. Larreta también fue blanco de una suerte de ninguneo de Mauricio Macri. El exPresidente se mostró con María Eugenia Vidal, quien también se presenta como presidenciable, en las horas previas del anuncio del alcalde y con el intendente de Lanús, Néstor Grindetti, un aliado de Bullrich, mientras se difundía el video filmado en Cabo Vírgenes. Le tomó un rato largo al ingeniero celebrar a través de las redes sociales el lanzamiento de su sucesor en la Ciudad, aunque lo hizo en nombre de la “competencia”.
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