Con Argentinos en ventaja, el lateral izquierdo del equipo entrenado por Gabriel Milito, fue a buscar la pelota al fondo, hizo unos jueguitos, y se la pasó de un cabezazo al arquero Federico Lanzillota.
El árbitro Jesús Valenzuela, que no demoró en ver esta acción, optó por sacarle tarjeta amarilla a Montiel a pesar de que el arquero ni siquiera agarró la pelota con las manos. La amonestación generó toda clase de reacciones negativas entre jugadores del club de Paternal, hinchas y el propio Milito. Aún así, a pesar de lo que cualquiera pueda pensar de la situación, la amarilla estuvo bien cobrada.
El partido entre Argentinos Juniors y Corinthians terminó con triunfo del Bicho, 1-0.
La sanción de Montiel no contradice las reglas
El reglamento de la International Football Association Board (IFAB), organización internacional encargada de definir las reglas del fútbol a nivel mundial y sus modificaciones, dice que pasarle la pelota al arquero con la cabeza, más allá de si éste la toma o no con las manos, es una infracción que debe ser sancionada con tiro libre indirecto.
Esta regla está especificada bajo la sección de “Tiro libre indirecto” como una de las tantas actitudes consideradas como conducta antideportiva. Dice: “Iniciar una acción que trate de burlar la Regla deliberadamente para hacerle llegar el balón al guardameta (incluso desde un tiro libre o un saque de meta) con la cabeza, el pecho, la rodilla, etc., independientemente de que el guardameta llegue a tocar el balón con la mano o el brazo“.
La tarjeta amarilla de Montiel causó sorpresa. Sin embargo, estuvo bien cobrada.
Es decir que si Lanzillota hubiera agarrado la pelota con las manos después de que se la pasara Montiel, el tiro libre habría sido desde el área del arco. Por ende, la polémica debe quedar zanjada aquí, por más que se acuse al árbitro de quitarle pasión al fútbol.
Menos quejas y más lectura
Algo parecido ocurrió en 2017 durante un clásico enfrentamiento entre el Inter de Milán y el Roma. El croata Ivan Perišić, jugando para el Inter, intentó la misma jugada que Montiel: le pasó la pelota al arquero Samir Handanovič de un cabezazo. El esloveno ni siquiera la tomó con las manos y Perišić recibió la misma amonestación: falta y tarjeta amarilla.
Ivan Perišić también recibió una tarjeta amarilla en 2017 por pasarle la pelota a su arquero con la cabeza.
Tal vez sea momento de que los jugadores (y los hinchas, dicho sea de paso) empiecen a estudiar el reglamento para que estas incidencias no sigan pasando.