Este jueves, fuerzas israelíes irrumpieron en el estadio donde se disputaba el último partido de la Copa de Palestina. Hubo jugadores asfixiados y desmayados.
Según la agencia nacional de noticias Wafa, los israelíes utilizaron gases lacrimógenos dentro del recinto deportivo. Éste afectó tanto a los jugadores en la cancha como a los hinchas de las gradas, incluso alcanzó a los jugadores que estaban en los vestuarios. Los graves incidentes obligaron a interrumpir provisionalmente el segundo tiempo.
El capitán del Balata, Saed Abu Saleem, fue testigo de cómo el gas se filtró en el vestuario y de cómo éste les provocó problemas para respirar. A uno de ellos lo terminaron asistiendo los médicos.
Muchos futbolistas terminaron asfixiados, incluso desmayados, por lo que los equipos médicos de la Media Luna Roja tuvieron que atender a varios afectados en el lugar, mientras que tres personas fueron hospitalizadas.
Una vez contenida la emergencia, el partido se reanudó por común acuerdo entre los equipos y autoridades futbolísticas. Jabal Mukaber terminó ganando la final del torneo, a pesar de que los gases lo afectaron.
Denuncia ante la FIFA
El presidente de la Asociación Palestina de Fútbol, Jibril Rajoub, que estuvo presente durante el partido, afirmó que “atacar a los jugadores y al público con gas es una vergüenza para la ocupación israelí”.
Además reclamó que fue “un ataque premeditado” y aseguró que trasladará su denuncia a la FIFA y a la Federación Asiática “para poner fin a este terrorismo practicado contra la ocupación y contra los deportes y atletas palestinos”.
Jibril Rajoub denunciará el hecho ante las máximas autoridades de la FIFA y la Federación Asiática.
Los conflictos entre Israel y Palestina comienzan desde la ocupación de Jerusalén y Cisjordania en 1967, y desde entonces mantiene colonizados a estos territorios.
El fútbol palestino afectado por el conflicto con Israel
El conflicto entre Israel y Palestina le genera desde hace décadas diversos problemas a la Asociación Palestina de Fútbol para entrenar y jugar. Mucho de los jugadores que provienen de la diáspora palestina enfrentan restricciones para viajar al no poder acceder a una visa de salida de Israel. De hecho, la negativa reciente de Israel a emitir visas de salida desencadenó que casi todos los jugadores no puedan representar a sus territorios en diversos torneos.
Por ejemplo, en noviembre de 2006, la Confederación Asiática de Fútbol se vio obligada a cancelar un partido entre Cisjordania y la Franja de Gaza debido a que los jugadores no pudieron acceder a las visas de salida y a que ambos quedaran eliminados de la competencia por sus resultados anteriores contra China e Irak.
El conflicto entre Israel y Palestina, que se cobra miles de víctimas, no perdona al fútbol. Ha terminado con futbolistas arrestados o muertos.
También hubo jugadores palestinos afectados directamente por el conflicto. Por ejemplo, el delantero Ziyad Al-Kord no había podido regresar a su hogar porque su visa había quedado vetada y su casa terminó destruida. Además, el delantero del Jabal Al-Mukaber Sameh Maraaba había sido encarcelado en abril de 2014 acusado de actuar como espía para Hamás. El Shabak (el servicio de inteligencia de Israel) sostuvo que Maraaba se había reunido con un alto operativo de Hamás en la ciudad de Kalkilya a cambio de dinero. Maraaba, por su parte, negó los hechos, afirmando que solo llevaba dinero para su club.
Otros jugadores terminaron asesinados, como el futbolista Tariq al Quto, que cayó víctima de las Fuerzas de Defensa de Israel, mientras que otros tres murieron durante un bombardeo del conflicto de la Franja de Gaza.