De hecho, por la diferencia horaria, era de madrugada en el viejo continente pero eso no amerita a no tomarse al menos unos minutos para acicalarse en señal de respeto a destinatarios que vestían de riguroso traje y corbata. De hecho, por la diferencia horaria, era de madrugada en el viejo continente pero eso no amerita a no tomarse al menos unos minutos para acicalarse en señal de respeto a destinatarios que vestían de riguroso traje y corbata.
El "video del secuestrado"
La ambientación era “impeorable” en el marco de una habitación muy austera y casi sin luz.
Además, un encuadre de la cámara extravagante (¿Buscaba evitar que le tomaran la prominente “papada”?), una ventana de fondo que estaba tapada con maderas y una mesa pequeña motivaron la mofa en las redes; “parece el video de prueba de vida que envían las personas en cautiverio”.
El tono monocorde de su mensaje leído tampoco ayudó. Solamente puso entusiasmo para agredir al periodista José del Río, quien coordinaba al aire la transmisión, acusándolo de formar parte de un medio (el diario La Nación) que supuestamente lo combate. El tono monocorde de su mensaje leído tampoco ayudó. Solamente puso entusiasmo para agredir al periodista José del Río, quien coordinaba al aire la transmisión, acusándolo de formar parte de un medio (el diario La Nación) que supuestamente lo combate.
Acusó al holding comunicacional de " festejar los datos malos de la economía" y de insultar a economistas afines al gobierno.
Las formas y el contenido
Sus declaraciones diplomáticas volvieron a ser agresivas: durante su estancia en Francia, Milei volvió a calificar públicamente de "ladrón" al presidente de Brasil, Lula da Silva, en víspera electoral.
Su apoyo al conservador Flavio Bolsonaro volvió a molestar al principal socio que tiene la Argentina a nivel comercial en todo el mundo.
Luego de su fallida “salida” inicial, el ocupante de Balcarce 50 volvió a llamar la atención cuando, ante empresarios internacionales en la sede del Automóvil Club de París, se quebró y se puso a llorar mientras exponía. Fue un gesto que despertó comentarios sobre su estado emocional descripto por importantes medios europeos como “una falta de apego al protocolo institucional”. Luego de su fallida “salida” inicial, el ocupante de Balcarce 50 volvió a llamar la atención cuando, ante empresarios internacionales en la sede del Automóvil Club de París, se quebró y se puso a llorar mientras exponía. Fue un gesto que despertó comentarios sobre su estado emocional descripto por importantes medios europeos como “una falta de apego al protocolo institucional”.
¿De quién es la culpa?
La estrategia de comunicación y la imagen pública de Javier Milei se apoya en buena medida en las indicaciones de Santiago Oría, el cineasta oficial.
Se encarga de documentar sus actos, cuidar el registro visual de su gestión y proyectar su perfil en el ecosistema digital.
Sin embargo, Oria suele publicar “salvajadas” mucho peores que eximen del más mínimo análisis. Tras un cruce con el conductor de TV Jorge Rial, por una publicación del The New York Times sobre una supuesta “relación” del realizador visual con un ser de inteligencia artificial, posteó un exabrupto incalificable. Sin embargo, Oria suele publicar “salvajadas” mucho peores que eximen del más mínimo análisis. Tras un cruce con el conductor de TV Jorge Rial, por una publicación del The New York Times sobre una supuesta “relación” del realizador visual con un ser de inteligencia artificial, posteó un exabrupto incalificable.
En el siglo de la comunicación, es difícil de entender como una gestión que buscar revalidarse en las urnas en 2027 descuida un aspecto tan importante de la gestión.
Santiago Oría, con menos de 40 años, pasó de ser un realizador de videos musicales a convertirse en el zar de las producciones audiovisuales libertarias.
Tiene antecedentes familiares conservadores: su abuelo, Jorge Salvador Oría, fue compañero de fórmula de Álvaro Alsogaray, por la Unión del Centro Democrático en las elecciones de 1983. Tiene antecedentes familiares conservadores: su abuelo, Jorge Salvador Oría, fue compañero de fórmula de Álvaro Alsogaray, por la Unión del Centro Democrático en las elecciones de 1983.
Santiago Oría y Javier Milei
Santiago fue nombrado como Director de Realización Audiovisual de la Presidencia de la Nación, a través del Decreto 444/2024.
Podría esmerarse un poco más en las “puestas” que ponen al presidente Milei de cara al público para que la crítica no diga que parecen “los videos que envían desde la clandestinidad las personas secuestradas”. Podría esmerarse un poco más en las “puestas” que ponen al presidente Milei de cara al público para que la crítica no diga que parecen “los videos que envían desde la clandestinidad las personas secuestradas”.