Tras conocerse la medida de fuerza, el ministro de Transporte Guillermo Dietrich criticó la protesta: “No comparto en nada lo que hace el sindicato", dijo y explicó que la liberación de molinetes "le genera un costo al Estado", en declaraciones a la radio La Red.
En tanto, Sobrero anunció esta mañana (10/7) que el levantamiento de molinetes podría culminar con una medida de fuerza que interrumpa el servicio en su totalidad en caso de que la Justicia no libere al trabajador detenido.
Sobrero explicó a la agencia estatal Télam que "si a las 10 de hoy no liberan al compañero haremos una asamblea que puede finalizar con que tengamos libertad de acción para hacer una medida de fuerza total".
"Hasta ahora no quisimos perjudicar a los pasajeros, y por eso levantamos los molinetes, pero yo no puedo permitir que un trabajador nuestro esté detenido por salir a defender a una compañera", añadió.
Según Sobrero, este martes (9/7) cerca de las 20, una empleada alertó a un pasajero que debía pasar la tarjeta SUBE por el molinete y este no sólo se negó sino que "le pegó una trompada, le partió la boca y, por eso, intervino otra trabajadora, pero como el pasajero seguía cada vez más violento intervino también otro trabajador, que terminó detenido".
"La Justicia está actuando en forma incorrecta porque todo comenzó porque no permitimos que se agreda a una mujer. Es una locura que en momentos en que se está concientizando sobre la violencia de género, se avale que se le pegue a una trabajadora", indicó el sindicalista.
Además, explicó que "el pasajero fue un vivo, se fue a un hospital, para hacerse el agredido, pero no cuenta con que en las estaciones hay cámaras que graban todo, así que lo que pedimos ahora es que la empresa muestre las imágenes en los medios".