Sheena Cruickshank, inmunóloga de la Universidad de Manchester, Reino Unido, cree que los resultados de este estudio abierto y no aleatorizado sobrestiman los efectos del tratamiento con Sputnik V, porque la asociación entre la intervención y el resultado podría verse influida por un tercer factor, como la influencia de un médico.
“Aunque es difícil comparar los anticuerpos neutralizantes de virus entre estudios, en primates no humanos con la vacuna AstraZeneca Oxford, lograron niveles similares pero solo una protección parcial tras la exposición al virus”, dijo Peter Hotez a The Lancet Infectious Diseases.
Sin embargo, Cruickshank cree que los niveles variables e insignificantes de anticuerpos neutralizantes son preocupantes. “Los niveles de estos indicadores mostrados son muy variables, por lo que es difícil sacar conclusiones firmes sobre si las vacunas estaban provocando una respuesta robusta de células T”, dijo Cruickshank.
Para la vacunóloga, Tracy Hussell, (Universidad de Manchester, Reino Unido), aunque Gamaleya utilizó un camino bien transitado de preparar la respuesta inmune con un adenovirus que porta la proteína de pico del coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo severo y luego potenciarla con un adenovirus diferente que porta la misma proteína, es posible que la respuesta inmune secundaria a una exposición previa a adenovirus, que es una causa común de resfríos, pueda afectar la vacuna.
En este contexto, las pruebas de fase 3 del Sputnik V ya comenzaron. Sin embargo, los 40 000 voluntarios necesarios provocaron un debate político y de derechos humanos. Algunos informes de los medios de comunicación rusos citan que la Federación contempla la posibilidad de implementar un programa de vacunación masiva para el Sputnik V.
La directora de un sindicato de médicos, Anastasia Vasilieva, (The Doctors 'Alliance, Moscú), quien expuso las fallas en las cifras de COVID-19 de Rusia, cuestiona los planes de vacunación masiva y la obligatoriedad del voluntariado como un "sabotaje real".
Idealmente, Rusia debería formar parte de la Organización Mundial de la Salud y otros organismos interesados en el desarrollo de la vacuna COVID-19, como la Coalición para las Innovaciones en la Preparación ante Epidemias y Gavi, The Vaccine Alliance.
El portavoz de la OMS, Tarik Jasarevic, dijo a The Lancet Infectious Diseases: "Cualquier vacuna antipandémica segura y eficaz será un bien público mundial, y la OMS insta a un acceso rápido, justo y equitativo a dichas vacunas en todo el mundo" y agregó: "La OMS está en contacto con los científicos y las autoridades rusas y espera revisar los detalles de los ensayos".