Al día siguiente del evento, el 16 de marzo, Eric Torales ingresó a la Clínica Adventista de Belgrano con síntoma compatibles con coronavirus. En su historia clínica que es parte de la causa del fiscal Marquevich se describe cómo se sentía: "Paciente de 24 años quien refiere viaje reciente (EE.UU.) con retorno el día viernes 13 de marzo consulta por tos seca asociado a registros febriles (38º) de aproximadamente 24 hs de evolución". El Instituto Malbrán confirmaba el diagnóstico tras un hisopado poco después.
A la fiesta de 15 asistió también su abuelo, Luis María Suárez de 78 años. El 1° de abril, Suárez perdió la vida. El instituto Malbrán también había confirmado el diagnóstico.
La Justicia de Morón cree que fue su nieto quien lo contagió. No fue el único infectado de esa noche: poco después, cayeron el disc jockey, la cumpleañera y hasta la madre de Torales.
Así, Torales fue acusado en principio de homicidio culposo, una imputación por lo menos novedosa en el marco de la pandemia, que generó un debate social intenso. La pregunta es si el que contagia por descuido o ignorancia es un asesino. Torales se negó a responder preguntas desde su cama de internación, su defensa presentó un escrito donde se desligaba de la acusación.
Hoy por la mañana, el juez Barral procesó a Torales. No lo acusó de homicidio culposo, finalmente, sino de violar el artículo 203 del Código que rige sobre la pandemia, con el agravante de la muerte de su abuelo y la enfermedad de los otros contagiados. También lo embargó por $50 millones. La pena puede ser de hasta cinco años de cárcel. Por lo pronto, Barral no le aplicó la prisión preventiva y dispuso su inmediata libertad. Le exigió entregar su pasaporte y reportarse al juzgado.
Se lo acusa de haber infectado a otras 15 personas más. "La salud pública se encuentra protegida por la repercusión y valor social que simboliza en la población esa protección, por tratarse de la salud de todos que condiciona y posibilita el bienestar de las personas. Es un daño a la salud pública propagar una enfermedad peligrosa", argumentó Barral en su valoración de la prueba. "En el caso de autos, no quedan dudas que el comportamiento de Torales resultó un peligro para la salud pública", continuó el juez.
Así, Torales fue procesado como "autor penalmente responsable del delito de propagación de enfermedad peligrosa y contagiosa culposa agravada por el resultado de enfermedad y muerte".
Ahora, se cree que la defensa de Torales apelará la decisión.