En ese sentido, las empresas de transporte explicaron que “a las 21 saldrá el último servicio del día de cada cabecera de cada línea, retomándose las prestaciones a partir de las 6 horas del día siguiente, también de cada cabecera”.
Según las entidades, “la medida adoptada tiene por objeto salvaguardar la continuidad de la operación en los horarios más necesarios, teniendo en cuenta el congelamiento tarifario desde hace más de dos años y el retraso en el reconocimiento del impacto de la inflación en los costos desde hace más de ocho meses”, argumentaron en el comunicado.
Justamente, y luego de que trascendiera la información del paro, el subsecretario de Transporte Automotor, Marcelo Farina, dijo en su Twitter que se sancionarán a las empresas que no presten servicio.
“Ante versiones de suspensiones de servicios de colectivos para mañana es necesario aclarar que se sancionarán a las empresas que no cumplan manteniendo la frecuencia máxima y garantizando los protocolos Covid-19 establecidos”, escribió el funcionario, que destacó: “Continuará controlando con agentes de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT)”.
El malestar por parte de las empresas de colectivos no es nuevo, incluso, hace dos semanas atrás, el último 23 de abril, el Ministerio de Trabajo de la Nación dictó la conciliación obligatoria en el conflicto con la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y levantó el paro de colectivos previsto para ese entonces. La medida de fuerza, que había sido convocado a partir de la cero hora del lunes 26 de abril, era en demanda de mejoras salariales.