Sin embargo, al despertar de la anestesia, fue la propia paciente, quien tomó conciencia de que los cirujanos le habían cortado la pierna sana.
Los médicos se habían confundido y cortaron la pierna equivocada. Hubo silencio absoluto de la clínica, allanamientos, médicos imputados, ninguna respuesta para la señora y su familia que comenzaron a vivir una pesadilla.
En la noche del martes, alrededor de las 22.30 horas, la jubilada sufrió un paro cardiorespiratorio en la clínica Ceni de Quilmes donde se encontraba internada. Allí le habían informado que además de haberse equivocado en la amputación, hubo un mal diagnóstico, ya que no era necesario amputarle ninguna de las dos piernas.
Resta saber ahora si el fallecimiento es a raíz del caso de mala praxis sucedido en Berazategui.
La causa quedó a cargo de la Fiscalía Descentralizada de Berazategui. La denuncia está hecha contra Gonzalo Cardozo Monterino, que es el traumatólogo que realizó la amputación, y contra Rafael Rico Núñez, el cirujano cardiovascular. Ellos fueron los que atendieron a Magdalena en el Nuevo Sanatorio Berazategui.