Y añadió que "la extensión del intervalo no afectará a la vacuna, induce una respuesta inmune y, en algunos casos, la potenciará y prolongará".
Los desarrolladores de la Sputnik V informaron que esta conclusión proviene de "la experiencia en el uso de vacunas con la misma plataforma de adenovirus y, lo que es más importante, de campañas de vacunación masiva exitosas en Rusia y muchos otros países".
"Como desarrolladores de la vacuna, también apoyamos las declaraciones anteriores, realizadas de forma independiente, por respetados reguladores de la salud, como la ANMAT (Argentina), sobre la ampliación del intervalo entre inyecciones", indicaron.
Y sostuvieron que "dada la demanda excepcionalmente alta de la vacuna entre la población, esta decisión aceleraría significativamente la inmunización. Creemos que depende de cada regulador nacional decidir si mantener el intervalo de 21 días entre inyecciones o extenderlo hasta 3 meses".
A fines de marzo, especialistas avalaron la decisión del Gobierno de diferir la segunda dosis de la vacuna contra el coronavirus, a la que se llegó por consenso en base a evidencia científica, y coincidieron en que el objetivo es "disminuir la mortalidad y las hospitalizaciones antes de la llegada de la segunda ola".
Por entonces, la ministra de Salud, Carla Vizzotti, explicó que "en base a evidencia científica, (se decidió) priorizar la primera dosis para la mayor cantidad de personas para poder lograr un beneficio muy importante" y "disminuir la mortalidad antes de que tengamos la segunda ola".
Vizzotti sostuvo que con la primera dosis se obtiene "tres cuartos de protección" y que "la segunda aumenta esa eficacia, sobre todo para que dure más tiempo" y explicó que tras la primera inoculación demora "entre 10 y 14 días para generar la reacción inmune" que protege contra el virus SARS CoV-2.
"Nunca estuvimos hablando de no dar la segunda dosis sino de diferirla tres meses", puntualizó ante la polémica por la supuesta suspensión de la aplicación de la segunda dosis.