"El nacimiento del hijo de Lucía el martes fue ampliamente condenado por los activistas por los derechos de las mujeres en el país, quienes dicen que Lucía y su madre habían pedido en repetidas ocasiones que ella pudiese hacerse un aborto -un pedido que fue demorado 5 semanas, según la BBC. El debate por quién es el guardián de la niña fue lo que complicó el aborto, y varios doctores se negaron a realizar el procedimiento por sus creencias personales, dijo el medio."
The Washington Post pasa a enumerar las instancias en las que la ley argentina permite el aborto: en casos de violación, cuando la madre es discapacitada o cuando está en riesgo serio su salud.
"En el caso de Lucía, las autoridades ordenaron al director del hospital 'continuar con los procedimientos necesarios para salvar las 2 vidas' -un mantra también utilizado por los activistas en contra del aborto- citando una decisión hecha por un juez de familia, según la BBC. Ese juzgado ha, desde ese momento, indicado que no dio instrucción alguna de salvar las 2 vidas. Es más, reportó The Guardian, un doctor advirtió en el juzgado que Lucía enfrentaba 'alto riesgo obstétrico' si el embarazo continuaba.
Una doctora que llevó a cabo el procedimiento dijo que había podido salvar la vida de Lucía luego de que la niña había sido 'torturada durante un mes por el sistema de salud provincial'.
'Por razones electorales, ellos (las autoridades) evitaron la interrupción legal del embarazo y forzaron a la niña a dar a luz', dijo Cecilia Ousset a periodistas, según The Guardian. 'Mis piernas temblaban cuando la vi, fue como ver a mi hija menor. La niña no entendía completamente lo que iba a pasar.'
Los activistas por los derechos de las mujeres acordaron con la aseveración de Ousset de que Juan Manur, gobernador de Tucumán, utilizó a Lucía para impulsar su agenda política. La periodista y autoproclamada activista feministas, Mariana Carbajal, escribió en un tuit que Tucumán había tratado a Lucía 'como un envase, como una incubadora'.
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