"Fue un pedido de los sindicatos, y entendemos que la situación actual tiene que ir acompañada por acuerdos con todo el arco gremial", resumieron desde el Palacio Sarmiento.
La coincidencia gremial es el reclamo en las condiciones de trabajo, de inédita modalidad y extensión en lo que hace al servicio educativo en todo el país, resaltaron.
"El horario de trabajo se ha modificado sustancialmente, tanto en cantidad de horas como en su distribución a lo largo del día", resumió Sadop en un informe. Según una encuesta a 8.000 docentes privados, "el 63% de los y las maestras y profesoras le dedican a las tareas docentes más de 5 horas por día. Dentro de este grupo, un 30% trabaja más de 8 horas diarias mientras que un 33% dedica entre 5 y 8 horas diarias a la actividad docente".
Fue el propio Trotta que en una entrevista por 'Crónica HD', dijo que la reunión se da en el "marco de la comisión técnica de la paritaria para discutir sobre las condiciones de trabajo".
La negociación entre Nación y los sindicatos se selló a fines de febrero, con una suba a $23.000 el salario inicial para marzo (estaba en $20.250), y a $25.000 desde el primero de julio. A eso se agregó una suma fija extraordinaria -por cargo y a cuenta del FONID- de $4.840, en cuatro pagos.
"Buscaremos los mejores caminos para jerarquizar la realidad de nuestros maestros", manifestó el titular de la cartera educativa. La ilusión de un bono extraordinario en los gremios está latente y la fundamentan en la ayuda extra que ha definido el Ejecutivo Nacional por la pandemia.
No es distinta la realidad en la provincia de Buenos Aires, donde el disparador partió desde la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB). "La hiperconectividad de los docentes a toda hora del día y la fatal de horarios fijos, afecta la propia situación personal y familiar de los trabajadores de la educación", dijo la presidenta de la FEB, Mirta Petrocini.