Los primeros en denunciar este nuevo decreto fueron los Cartoneros y Recicladores urbanos que a las claras, hoy se constituyen como de los principales recolectores de cartones, plásticos y otros elementos que terminan descartados de la basura, para ser reciclados.
Según la Federación Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores (FACCyR), en nuestro país se generan 40.000 toneladas de basura por mes y el 40% podría ser reciclado. "De esta cantidad solo se recicla la mitad gracias al trabajo cotidiano de los cartoneros (150.000 en todo el país)", explican.
"En lugar de potenciar la recolección y reciclado de los residuos que tiramos los argentinos, se facilita la importación de los residuos de los europeos. Esto perjudica a los cartoneros que trabajamos de esa recolección y de la venta de ese material. Y en el medio de una crisis social y económica, significa que nos llevan al hambre", expresaron en un comunicado.
"Antes se tenía que demostrar que lo que llegaba eran residuos inocuos y se tramitaba en la Secretaría de Ambiente un permiso específico para cada importación. Ahora simplemente se puede importar sin esa necesidad", manifestaron.
La flexibilización de las restricciones y controles para la importación es para "desechos de papel y cartón, chatarra ferrosa, chatarra de aluminio, desechos de material plástico y vidrios, entre otros". De esta forma habilita la importación de los mismos sin necesidad de ninguna habilitación que certifique la inocuidad sanitaria y ambiental, como pregonaba la ley anterior.
De ahí que el país se vuelve un receptor de basura peligrosa y el Estado destinará fondos que podría utilizarlos para el reciclado de su propia basura. Algo que, sin dudas, suena raro.
En efecto, Myriam Bregman, legisladora porteña y candidata a diputada nacional por el Frente de Izquierda-Unidad, salió a advertir que el objetivo de Macri parte de "un gran negociado para sus amigos empresarios del plástico, las metalúrgicas y las papeleras". Y advierte que el mismo "además de ser una amenaza al medioambiente, afecta directamente a quienes aportan al reciclado urbano".
Entiende también que en vez de estar discutiendo como se logra un 100% de reciclado de la basura del país, industrializandolo y mejorándolo, para mantener intacto al medio ambiente, se importa basura para abaratar precios para los empresarios amigos.
Las repercusiones en 'Twitter' no se hicieron esperar: