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Crece la tendencia a no usar autos en horas pico

El 81% de los conductores argentinos están dispuestos a evitar el uso de sus unidades en ciertos momentos del día para reducir la contaminación mientras la mayoría se muestra a favor del uso de carriles exclusivos como las ciclovías. Expertos en movilidad vial recomiendan aprovechar el momento de menor movilidad que impone la pandemia para implementar acciones puntuales que logren una gestión del tránsito y mejorías en la calidad del aire.

De acuerdo con datos que obtuvo una consultora privada, el 81% de los conductores argentinos estaría dispuesto a no circular en su propio auto a determinadas horas del día para reducir la contaminación y mejorar la calidad del aire en la ciudad. Como alternativas de transporte, el 80% se muestra a favor de iniciativas como los carriles VAO (vehículos de alta ocupación), el 92% del uso de autos eléctricos mientras que el 85% está a favor de compartir bicicletas.

En tal cuadro de situación se impone una integración eficiente de todos los sistemas inteligentes de transporte aplicados a la gestión del tráfico, de la movilidad con vehículos eléctricos, como el acceso a las ciudades, estacionamientos o la aplicación de normas de seguridad vial, remarca el informe.

Allí expertos en movilidad vial recomiendan aprovechar este momento de menor movilidad, para implementar acciones específicas que logren alcanzar objetivos de gestión de tráfico y mejorías en la calidad del aire.

“Durante la pandemia, las secretarías de movilidad de las grandes ciudades del mundo tuvieron que reaccionar rápidamente para crear más espacio destinado a peatones y ciclistas”, afirma dice Carlos Wiedmaier vicepresidente de Solution Consulting de Kapsch TrafficCom.

“Para mantener el distanciamiento social, se han creado nuevas ciclovías además de haber expandido las ya existentes. Sin embargo, será solo una cuestión de tiempo para que el número de autos en las calles aumentase de nuevo. Aunque se levanten las restricciones, la mayoría de las personas, por miedo al contagio, seguirán evitando el transporte público siempre que puedan". Asegura el analista.

Para el especialista, “la crisis del coronavirus visibilizó los efectos negativos del transporte en la contaminación. Las mejoras de la calidad del aire llegaron durante el confinamiento, sin embargo, con la disminución de las restricciones, éstas se están disipando. La pandemia nos ha abierto la oportunidad de reconsiderar las estrategias de movilidad. Es necesaria una gestión holística para lograr sistemas de transporte más eficientes, resilientes y sostenibles”.

La movilidad en tiempo real en Buenos Aires dio señales de buscar mejoras ciertas en el Sistema de Gestión Integral de la Movilidad (SGIM) desarrollado por la empresa, que está basado en la obtención y tratamiento de datos en tiempo real, siguiendo la demanda de los distintos modos de movilidad y el transporte público.

La solución Kapsch, analiza la información que proviene de múltiples fuentes de datos, desde estaciones de conteo de vehículos tradicionales a otras más avanzadas, basadas en algoritmos de cálculos, gestores de flotas, información de la policía de la ciudad, que se fusionan para articular un análisis comparativo del comportamiento urbano considerando anomalías e incidencias.

Carlos Wiedmaier, reconoce que “con esas herramientas la Ciudad puede hacer una mejor planificación para desarrollar la movilidad multimodal, priorizando el transporte público, al tiempo que favorece su apuesta por la accesibilidad, la mejora de la seguridad peatonal y el desarrollo e impulso de la bicicleta. Como consecuencia, la Ciudad de Buenos Aires está más preparada para poner en práctica soluciones para reducir la congestión y con ello mejorar el cuidado del medio ambiente, reduciendo la contaminación”.
 

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