Ahora, la inacción del Ejecutivo podría afectar el abastecimiento de energía. Empresas armadoras, de remolcadores y amarres realizaron gestiones con varios dependencias del Ejecutivo, pero en todos los casos el resultado fue esquivo.
Fuentes gubernamentales dejaron entrever que la acción de los sindicatos busca, en realidad, viabilizar una agenda sobre el futuro de la Hidrovía. La Casa Rosada no se quiere prestar a ese juego y por eso, según el mencionado medio especializado, niega la interlocución a los gremios marítimos y fluviales.
Pero el conflicto llega en un momento delicado por la menor disponibilidad de gas en el sistema: Cammesa está quemando a razón de 12.000 metros cúbicos diarios (m3/día) de gasoil en el parque de generación termoeléctrica. La logística marítima es clave para asegurar la operación de las centrales eléctricas en tiempos de exigencia plena. El paro complejiza la reposición de los stocks de gasoil y de fuel oil que se consumen.
"Cammesa está consumiendo combustibles líquidos a full. La expectativa es que el reingreso de barco regasificador de LNG de Bahía Blanca (previsto para hoy) descomprima la situación", explicó un trader de combustibles. La logística de Cammesa está trabajando al máximo. La administradora del mercado eléctrico incluso tomó unos barcos alijadores de YPF para reforzar la logística de invierno de las centrales eléctricas. Fue para reemplazar algunos buques contratados por Cammesa que llevan meses fuera de servicio. Es el caso, por caso, de un barco de la empresa naviera Bahía Grande, que en el mercado vinculan al empresario cordobés Horacio Miró, muy cercano a Sergio Massa.
Lo problemático, además, es que el paro podría demorar el reingreso del buque Exemplar, de Excelerate Energya, que para hoy tenía previsto descargar una carga de LNG (a dos tercios de capacidad) antes de viajar hasta el muelle de MEGA en Bahía Blanca. El conflicto sindical con los gremios navieros puede llegar a demorar la logística de ese barco justo cuando más se lo necesita.