"Sabemos que no es lo mismo hacerlo por este medio que encontrarnos cara a cara con el santo, rezar juntos. Pero preferimos cuidarlos antes de que corran algún peligro de contagio",comenzó Poli.
Y aunque sus palabras se referían a la situación social del país , también se interpretó como un cuestionamiento a la aprobación del protocolo de Interrupción Legal del Embarazo en la Ciudad de Buenos Aires, ya que dijo que hay una "promisoria infancia que espera que se legisle para la vida y nunca para la muerte, para la muerte de nadie".
Sobre la situación económica, Poli afirmó que en "la tierra bendita del pan" se pide por el alimento, por el trabajo y "por una vida digna".
"Hoy vamos a pedir para que no les falten el pan y lo necesario para una vida digna a todos los argentinos, pero muy especialmente pediremos por estos más de 7 millones de chicos y chicas pobres, con niveles de indigencia que nos avergüenza y nos humilla", dijo Poli.
Y agregó: "Que nadie se escandalice, escandalizarnos no sirve de nada. Dejemos que nos golpee el corazón porque sabemos que en la indigencia la supervivencia se hace difícil y deja huellas que no pocas veces marca la vida entera. Ante esta realidad, no podemos pasar indiferentes, nos debe mover la conciencia a los adultos, especialmente a los que tenemos alguna responsabilidad en la dirigencia de hoy".
Además, durante la misa, Poli envió un mensaje a los trabajadores de la salud: "Llegue esta bendición a quienes trabajan en hospitales, clínicas y en los lugares done son atendidos los afectados por la pandemia".