El 2019 termina con un número que se encamina a los 1.300 episodios, 30% más que en 2018, con preponderancia en zonas de alto poder adquisitivo como Belgrano, Núñez, Palermo, Las Cañitas, Barrio Norte, Recoleta, Ramos Mejía, Olivos, San Isidro y Vicente López.
Defendamos Buenos Aires, con la asistencia del Estudio Miglino y Abogados, estimó que este tipo de delitos se registró este año "un 30 por ciento más que en 2018 que terminó con 910 expoliaciones.
Con respecto a los ‘cerrachorros’, "entre el año 2012 y 2019 robaron más de 9.000 departamentos. Se trata principalmente de colombianos especializados en vulnerar los ingresos de las casas. Durante 2019 incorporaron venezolanos que hacen fundamentalmente la tarea de inteligencia previa, es decir pasan por una casa o edificio de departamentos en Capital Federal o Provincia de Buenos Aires, tocan varias veces los porteros eléctricos o timbres y cuando dan con unidades vacías las marcan. A los pocos días vuelven a pasar y si la vivienda sigue vacía, dan aviso a los cerrachorros colombianos que con ganzúas y barretas, abren las puertas y vacían las propiedades", dijo Javier Miglino, director de Defendamos Buenos Aires citado por el diario Popular.
“Entre 2012 y 2019 hubo 12.500 colombianos detenidos. La mayoría de ellos se fugaron, otros fueron deportados y hay condenados o en prisión preventiva más de 1.000 en todo el país. Con relación a los venezolanos pasa algo similar. Sin embargo la presión policial y judicial no da resultado porque siguen robando y en caso de sufrir el despojo de una casa es muy difícil recuperar lo robado por lo que lo mejor es prevenir", agregó Miglino.
Por último, advirtió: "en las fiestas mucha gente se traslada a la casa de familiares, al interior o al exterior del país. Resultado, la casa queda sola. En los últimos días hemos recibido reportes de venezolanos marcando casas y edificios en Belgrano, Palermo y Barrio Norte. En Provincia de Buenos Aires sobre la Avenida de Mayo en Ramos Mejía, Libertador en San Isidro y Avenida Maipú en Olivos. Es decir muchos ladrones están esperando que las casas queden solas para ingresar a robar".