Desde la administración del geriátrico aseguraron que la situación se dio dentro de los protocolos establecidos por el gobierno porteño para la pandemia de COVID-19. De esta forma, buscaron diferenciar el episodio del ocurrido en el establecimiento Belgrano clausurado a finales de abril, cuyo propietario y uno de los médicos fueron imputados por "abandono de persona seguido de muerte" y "propagación de una enfermedad".
"Tomamos todas las medidas, pero no alcanzó", se lamentaron.
Según informaron los responsables del geriátrico, todo comenzó cuando uno de los abuelos que reside en el geriátrico manifestó dolor de garganta. Entonces, fue aislado y se le realizó el test de COVID-19, que dio positivo. Ante esta situación, se le hizo el hisopado al resto de los adultos mayores y se determinó la presencia de otros 24 infectados.
"Por protocolo, se están retirando a 25 de los 40 residentes, que están asintomáticos", detalló Rinaudo, que también esbozó una hipótesis sobre el ingreso del virus al geriátrico. "Tiene que haber sido a través de algún asistente, porque la institución está cerrada y solamente entra la gente que trabaja", sentenció.
Noticia en desarrollo...