"El 8-N marchemos para pedirles a los jueces Bruglia, Bertuzzi y [Germán] Castelli que no renuncien a sus causas. Más allá del fallo, los jueces siguen en sus cargos hasta el próximo concurso, que puede demorar años. ¡No nos resignemos!", tuiteó la presidenta de Pro, Patricia Bullrich, quien se encuentra participando de la manifestación desde Córdoba.
Como en cada movilización, el epicentro fue el Obelisco de la Ciudad de Buenos Aires, donde los manifestantes comenzaron a llegar cerca de las 16 horas para luego, a las 19 horas aproximadamente, marchar desde allí hacia la Plaza de Mayo.
Además de referentes opositores, llamó a marchar esta tarde buena parte del sector rural aún sensibilizado por el episodio de toma ilegal de la estancia "Casa Nueva", perteneciente a la familia Etchevehere, por parte del dirigente social Juan Grabois, cuya propuesta de "buscar tierras fuera de los centros urbanos para que la gente los explote" fue destacada por Alberto Fernández en declaraciones recientes.
“Los abusos se frenan con garra y perseverancia. No nos vamos a cansar. Hoy volvemos a salir por los valores que hicieron grande nuestro país. No les tenemos miedo! Nos vemos a las 17 en la Catedral de Paraná y en cientos de pueblos de todo el país”, publicó Luis Etchevehere en sus redes sociales.
Octava movilización contra el Gobierno nacional
Se trató de la octava movilización contra el Gobierno nacional: la primera aconteció el 20 de junio, en rechazo principalmente al intento por expropiar la cerealera Vicentin (proyecto que finalmente el Estado desestimó). Aunque tampoco faltaron banderas en contra de la liberación de presos, una cuarentena estricta que llevaba ya tres meses y repudio generalizado hacia el kirchnerismo por presunta corrupción durante el tiempo que estuvo en frente del poder (2003-2015).
Luego llegó la protesta del 9 de julio, donde se incorporó a la lista de consignas el rechazo a la excarcelación de Lázaro Báez y la defensa a la libertado de expresión, y se profundizó el rechazo al aislamiento social y obligatorio, que cumplía ya cerca de 120 días.
Menos de un mes más tarde, el 1 de agosto, una nueva marcha se desplegó a lo largo del país y a los reclamos anteriores se le sumó el rechazo a la reforma judicial impulsada por el Ejecutivo nacional.
El 17 de agosto, llegó cuarta marcha, hasta ahora la más multitudinaria. El eje estuvo puesto en la extensión de la cuarentena, aunque como en toda ocasión, no faltaron los reclamos por la falta de seguridad e irregularidades en la Justicia.
La movilización siguiente se llevó adelante el 13 de septiembre. Se replicaron los pedidos por justicia y los reclamos contra la inseguridad, la corrupción, la liberación de Lázaro Báez y las políticas contra el Covid-19.
Tan solo seis días después, tuvo lugar la sexta manifestación, que tuvo como disparador la embestida contra los jueces Bruglia, Bertuzzi y Castelli, quienes investigan a la vicepresidenta en causas de corrupción. Para entonces, la Corte Suprema todavía no había aceptado el per saltum, decisión que suspendió los traslados de los magistrados.
El séptimo banderazo y último hasta ayer 7/11, ocurrió el 12 de octubre y los pedidos estuvieron en línea con los de los seis banderazos anteriores: rechazo a la gestión del Gobierno en materia económica y de la pandemia. Asimismo, la reforma judicial se constituyó como otro de los grandes ejes de la protesta.