La mujer que tenía una fortuna valorada en €4.700 millones—la revista Forbes la situaba como la 66ª más rica del planeta— había ido a pasar unos días a la isla balear junto a su hija e inseparable confidente Sandra, el esposo de esta y sus nietos.
No se le conocían problemas de salud y parecía la misma mujer enérgica y activa que fue durante toda su vida, señaló el diario madrileño El País.
El miércoles por la mañana se sintió mal y sus familiares llamaron a los servicios de urgencia. Cuando llegó al hospital Mateu Orilia de Mahón aún fue capaz de entrar por su propio pie. Pero su estado se agravó con el paro cardiorrespiratorio.
La familia estuvo dudando si trasladarla o no a A Coruña, la ciudad donde nació y pasó toda su vida. Ante la evidencia de que su estado era irreversible, sobre las 12,30 de la mañana de ayer la embarcaron en un avión ambulancia.
Mera era propietaria de un 6,99% del capital de Inditex y del 5% de la farmacéutica gallega Zeltia a través de la sociedad Rosp Corunna, además de múltiples inversiones en sectores que van desde el inmobiliario hasta las energías renovables.
Se da por hecho que la gestión de su patrimonio quedará en manos de su hija Sandra, que, por encima de todo, era su más fiel asesora. Marcos, el otro hijo que tuvo con Amancio Ortega —del que se separó en 1986 tras 20 años de matrimonio— nació con una parálisis cerebral.