La 9 de Julio ya se encuentra liberada pero continúa la tensión.
A un día de inaugurarse el Metrobus en la avenida 9 de Julio, el servicio fue interrumpido desde la mañana por diferentes piquetes, generando un caos en el tránsito vehicular.
Los trabajadores municipales reclamantes era, aparentemente, en su mayoría del municipio Florencio Varela, que gestiona el kirchnerista Julio Pereyra, histórico líder de la Federación de Municipios Argentinos. Ahora, la situación es ridícula: Pereyra es reelegido periódicamente en Florencio Varela y todas las encuestas indican que los trabajadores municipales de Varela son mayoritariamente peronistas, simpatizan con Cristina, votan por Pereyra... y ahora desatan sus iras en la Ciudad de Buenos Aires. ¿?
Por la mañana temprano, trabajadores de una fábrica de jabones cortaron el tránsito en Corrientes y 9 de Julio, para denunciar "precarización laboral". Poco después del mediodía, trabajadores municipales de la provincia de Buenos Aires cortaron las dos manos de la avenida a la altura de Córdoba, en medio de las negociaciones paritarias.
Este mediodía el caos de tránsito se intensificó con el corte total de la 9 de Julio, y afectaba también al servicio del Metrobus inaugurado ayer por el gobierno porteño. Colectivos y autos intentaban desviarse por las calles laterales en medio de grandes demoras.
"Vamos a cortar la 9 de Julio de punta a punta", anticipó el secretario general a Infobae y explicó que la protesta responde a un reclamo a los intendentes del conurbano para reabrir las paritarias.
Pasadas las 13.30 arribaron al lugar efectivos de la Infantería, pero por ahora no han intentado despejar el corte.
El subsecretario de Transporte, Guillermo Dietrich, aseguró que presentaron una denuncia penal contra los gremialistas que realizan la protesta. Es por la interrupción del servicio de transporte público, entre ellos el nuevo Metrobus inaugurado ayer.
“Las imágenes nuestra muestran 150 personas. El corte trasciende al Metrobus y afecta a cientos de automovilistas. La situación es terrible”, indicó.
Dietrich pidió que se evite la zona e informó que el plan de contingencia prevé que los colectivos circulen por las calles Talcahuano y Esmeralda.
El secretario general Rubén “Cholo” García, aseguró que la medida “no es contra los ciudadanos ni las autoridades de la Ciudad”, y renovó las críticas contra los intendentes bonaerenses.
“Se sientan con este gobierno y aplauden, pero en sus despachos siguen teniendo la foto de (Carlos) Menem y el neoliberalismo”, sentenció.
Además, un pequeño grupo de delegados mantiene tomada la sede de la Federación Argentina de Municipios (FAM) y prometen quedarse allí hasta que sean atendidas sus demandas.