"Tomé la decisión de caminar para venir a la Jornada Mundial de la Juventud como manera de sacrificio para alguien que está sufriendo como nos pidió el Papa", remarcó Pérez.
El joven salió de la ciudad chaqueña de Resistencia el pasado 9 de mayo y arribó un mes después a Río de Janeiro, tras una larga travesía con algunos inconvenientes.
Contó que estuvo a punto de ser asaltado por delincuentes tres veces, pero aseguró que "rezando" a Dios, finalmente no le pasó nada.
Recordemos que Antonelli, de dos años, trasplantado en el hospital Garrahan de la ciudad de Buenos Aires, sufrió en las últimas horas un nuevo paro cardíaco.
Este es el segundo paro que sufre el niño desde que fue trasplantado el 6 de junio pasado, ya que el 20 de ese mes tuvo un episodio similar que complicó su salud, aunque los médicos lograron reanimarlo.
Al pequeño Renzo se le detectó poco antes de su nacimiento una miocardiopatía, por lo que su vida transcurrió entre el Instituto de Cardiología de Corrientes y el hospital Garrahan, y en noviembre el niño tuvo un accidente cerebro vascular que le inhabilitó temporalmente la vista y el oído y le paralizó la mitad del cuerpo.