El Papa les transmitió la decisión de incluir el tema indígena en la agenda.
"El mejor camino es el diálogo", les dijo, según lo que reveló el propio Díaz, en una entrevista con el canal de noticias TN, tras el encuentro.
"Él conoce perfectamente la problemática indígena en la Argentina y está preocupado por lo que está pasando con nuestra comunidad, que veníamos reclamando justicia y diálogo, y que aún no hemos recibido respuesta", agregó el líder qom y agregó que Francisco "está preocupado por la falta de fuerza del gobierno nacional y especialmente del gobierno de Formosa, que no tiene la voluntad de resolver este conflicto ”.
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"Le hemos pedido que interceda y él dijo que la mejor forma de resolver los problemas es a través del dialogo. El va a intentar eso, espero que salga", añadió.
El Gobierno nacional y Francisco están en una suerte de tregua. El kirchnerismo comenzó atacando verbalmente a Bergoglio al conocerse su elección como Papa en marzo pasado. Pero luego, atentos a la gran expectativa mundial que generó la designación y al alto nivel de popularidad que logró entre los argentinos, hubo una marcha atrás oficial y Cristina Fernández viajó al Vaticano para reunirse con el Sumo Pontífice.
De allí volvió con la seguridad de que el nuevo líder de la Iglesia Católica no visitaría la Argentina antes de las elecciones de octubre, lo que se traducía en que no se iba a inmiscuir ni incidir en la cuestión electoral.
Sin embargo, el gesto de recibir a los qom, que no fueron recibidos por Cristina, incomoda al Gobierno en el arranque de la campaña electoral hacia las PASO, un día después de oficializarse las listas de candidatos y donde la primer mandataria tiene la difícil misión de remontar encuestas adversas en los principales distritos electorales del país.
Los Kirchner, Néstor primero y ahora Cristina, privilegian su alianza en Formosa con Gildo Insfrán, que mantiene un auténtico feudo tras 5 mandatos consecutivos como gobernador y un importante caudal de votos.
La situación de Formosa es un verdadero problema para el kirchnerismo y divide aguas en las filas K, pero Cristina sigue en silencio.